domingo, 3 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE: CALENTANDO MOTORES

¡¡Muy buenas!! Ya estamos de vuelta de vacaciones y haciendo planes par comenzar con fuerza.
Es el momento de poner la casa a punto, planear el curso, volver a la rutina... y también es a veces momento de bajón, porque de repente se nos echa todo encima...

Después de unos cuantos años de Homeschooling, mi experiencia me dice que es mejor tomárselo con calma y comenzar sin prisas... es preferible  no arremeter con las clases a lo loco si no hemos puesto nuestra casa  en orden, establecido metas y objetivos para el curso y tomado tiempo para reflexionar, leer, y poner también a punto nuestro espíritu.  

Por ello, sabiendo que muchas pasáis por lo mismo, os dejo estos simples pero útiles  consejos para que el comienzo sea menos traumático y más emocionante.

1. PON EN ORDEN TU CASA:
La casa después de las vacaciones  se encuentra  a veces en un estado  algo ( o muy) caótico. Pasamos mucho tiempo fuera, entramos , salimos y no dedicamos tanto a la casa... algo normal y necesario. El caso es que  a la vuelta, hay que meterle mano... y bien. 
Mi consejo es que hagáis una limpieza y orden profundo antes de comenzar con las clases. Os quitaréis un peso enorme de encima, Si no llegáis a todo, preparad aquello que más  necesitéis tener en orden: los armarios, el material escolar, los juguetes etc... y lo demás podéis ir programándolo por semanas una vez iniciada ya la rutina escolar.

Hciendo selección de libros. Unos quedan, otros se van.
Yo empecé este verano el plan Kon Mary(La Magia del Orden),  y la verdad es que me está siendo de mucha utilidad; sobre todo me ha dado valor para deshacerme de un montón de cosas que sólo hacían bulto y no servían para nada...
 Me gustó el hecho de ordenar por categorías, primero ropa, luego libros y papeles etc...
Es importante que involucres a tu familia y que los niños colaboren, especialmente con  el orden de sus propios espacios..
Ayer acabamos de ordenar y limpiar la habitación de Sergi. Lo hicimos juntos, y lo que amenzaba con ser un día tedioso y pesado, se convirtió en una actividad cooperativa, de diálogo y casi diría divertida. Apartamos juguetes  y libros que ya no usaba (y los pusimos en bolsas para donar a otros niños) tiramos cosas inservibles y estropeads... Al final, todo  quedó en sus sitio: un lugar para cada cosa, y lo más importante es que él tomó sus propias decisiones en el proceso. Espero que eso ayude a que  se esmere en mantenerlo así de ahora en adelante.

2. PREPÁRATE ESPIRITUALMENTE

 Levántate un poco antes de lo habitual estos días de preparación. Lee un rato la Biblia, atesora promesas divinas que puedan ayudarte en momento de bajón o de flaqueza ( ten a mano un cuaderno para anotarlas).
Ora por la dirección de Dios en tus planes de estudio para tus hijos, y para todo lo demás ( orden, horarios, comidas...).
Ahora es el momento de dedicar más tiempo a estar a solas con Dios. Para ello, tendrás que madrugar... calcula que te dé tiempo a ello antes de que se levanten tus hijos. Sé que es duro después de los horarios más laxos del verano, pero crééme.... ¡¡Vale la pena!! Realmente, teniendo en cuenta este punto, los tros dos ruedan más fácilmente...

3. REFLEXIONA Y REFRESCA

Aunque sean días ajetreados y tengamos la casa "patas arriba", tomaos tiempo al atardecer o cuando os venga mejor para sentaros  con libreta y bolígrafo en mano.
Reflexiona   y toma notas sobre qué falló y qué funcionó el curso anterior. 
Apunta metas y objetivos para este año ( viene bien recordar por qué motivos empezamos esta aventura, si lo tenemos por escrito, es hora de revisarlo).
Haz una lluvia de ideas de  actividades o proyectos que se os ocurran para este curso.
Lee  o relee libros o webs sobre educación, para refrescar cosas que sabemos pero que conviene recordar o  también  con el fin  de recoger ideas nuevas .Yo repaso La Educación de E. White  cada año,  entre otros.
Puede ser útil mirar blogs  de otras familias y ver cómo lo hacen ellos... pero que no cunda el pánico... las cosas no son tan perfectas y maravillosas como aparecen en los blogs...Coge ideas pero no te frustres...

Entonces y sólo entonces...

4. PLANIFICA

Ahora, con las ideas más claras y la casa ordenada ( hasta donde se llegue)  ya puedes ponerte a planificar. 
Planifica según la edad de tus hijos, lógicamente. Establece rutinas básicas semanales y  diarias ( de menos a mas según la edad). 
Si tienes hijos de diferentes edadaes estaría bien que coincidan en alguna actividad a lo largo del día.
Entre las rutinas semanales puede estar salidas al campo ( observación de la naturaleza), un día a la semana de cocina,  visitas a los abuelos etc...
Establece rutinas diarias sencillas y que puedan cumplirse cada día:
Algunos ejemplos:
- Ratito de cantos y  devoción  matutina (  tratar un versículo bíblico o leer una porción de algún relato bíblico.
- Rato de lectura en voz alta . En esta actividad se pueden unir todos.
- Tiempo de estudio asistido ( con vosotros delante)
-Tiempo de estudio  personal ( actividad que puedan hacer solos mientras estáis cerca y aprovecháis para hacer tareas de la casa, la comida, preparar algún material educativo...)
- Actividad manual para la tarde
Etc

Y recuerda que las rutinas son para ayudarnos y darmos  seguridad , pero no para esclavizarnos.
Estate lista para romper con la rutina cualquier día porque  de repente surja una pregunta, una actividad inesperada, una visita etc...y  quédate con la conciencia  muy tranquila porque el aprendizje no se  para nunca... sino que continúa.

No seas tampoco muy rígida  con las rutinas diarias; no establezcas un horario demasiado apretado  pues hay que dar lugar a la espontaneidad   de los niños y a sus intereses y además te frustrarás antes... Si un día están muy inspirados con el juego... déjalos jugar, porque el juego es   una parte fundamental de su aprendizaje. Tal vez, otro día necesiten más tiempo en un área y no os dé tiempo a todo lo programado... esa es la ventaja del homeschooling, ¿no?,  el poder amoldarnos a la necesidad  del  estudiante y de su circunstancia.Aprovechemos esas ventajas, pues.


En mi caso, mi pequeño está a punto de cumplir 12 años, así que  yo  me lo tengo que currar un poco más...Sí, yo estoy ahora mismo  en ese proceso que acabo de exponer... Estoy con el orden y  la reflexión: leyendo, apuntando, ordenando papeles... Empezaré la semana que viene a preparar horarios  y todo lo demás, mientras asigno a Sergi tareas sencillas tipo lecturas, algún ejercicio de mates etc...
 Ya   tengo una lista en mi lluvia de ideas: continuar con el alemán, más observación de la naturaleza,  trabajo en el huerto, incluir bricolaje, proyectos diversos....

 Os compartiré mis planes una vez los tenga claros, por si os pueden servir de ayuda.

Os deseo a todas un feliz año de homeschooling con un muy muy bien comienzo. Superada esta primera etapa de vértigo, todo fluirá mucho mejor,



Hasta pronto!

Os dejo un enlace  de mi antiguo blog con ideas sobre organización:


miércoles, 21 de junio de 2017

El homeschooling no es para mí II



Nuestros hijos "en clase" juntos
En esta segunda parte, me gustaría centrarme en el periodo desde  los 6 a los 13 años.

Aquí entramos de lleno en la etapa escolar. Y también empiezan las "neuras".
Lo primero que debemos tener claro es la situación legal del homeschooling en nuestro país. Sabiéndolo podremos tomar las mejores decisiones para nuestra familia.

En caso de hacer homeschooling debemos prepararnos emocionalmente para resistir la "tentación de la comparación" y para vencer al dragón de "todos lo hacen así".

Para ello debemos entender 4 cosas fundamentales, que a mí personalmente me costó bastante asimilar.
Supongo que a muchos de los educados en el sistema escolar convencional les tocará pasar por  el mismo camino de aceptación e interiorización de estos principios. Con el tiempo se consigue.

Esos cuatro fundamentos del homeschooling son:

Primer fundamento : No existe una norma que establezca una edad fija para adquirir un conocimiento.
Jugando al aire libre y "construyendo"
 escalones
Dicho en román paladín o cristiano de toda la vida : que no tienes por qué enseñar el sector primario, secundario y terciario forzosamente a los 8 años (en tercero de primaria). Igual lo puede aprender más tarde y no pasa nada. El mundo no se para ni hay ningún cataclismo cósmico.

Segundo fundamento : Jugar no es perder el tiempo.
Jugar es uno de los medios naturales a través de los que aprenden los niños. El otro es la imitación. Y muchas veces ambos se combinan. La enseñanza basada únicamente en la memorización y repetición de conceptos es estéril para muchos de nuestros niños.

Tercer fundamento : Cada niño puede tener una forma de aprendizaje distinta.
El método que con uno puede ser útil, no tiene por qué funcionar con otro. Hay niños muy visuales, otros auditivos, otros aprenden a través del tacto y el movimiento. Si no descubrimos cómo aprende mejor nuestro hijo podemos tener problemas. Adapta tu escuela a tu hijo.

Cuarto fundamento : Tengo la posibilidad de seleccionar lo que aprende mi hijo.
Tengo la responsabilidad de crearle un curriculum de temas que le interesen, rico y variado, que se adecue a las necesidades del mundo actual, que le permita desarrollar sus facultades mentales, pero también las físicas, emocionales, espirituales y sociales. Si para ello debo dejar de lado los libros de texto, o parte de ellos, no pasa nada.
No podemos ser esclavos de los libros de texto, al igual que no debemos serlo de ningún sistema. No podemos estar atados a los libros de texto ya que son una herramienta, no un fin. Son tan solo un medio para organizar el conocimiento.

Aquí es cuando asoma la patita "la tentación de la comparación". No queremos que nuestros hijos queden por debajo en cuanto a conocimientos o destrezas. Miramos lo que hacen otros en las escuelas y eso puede llevarnos a perder el norte, olvidar los fundamentos y meternos a enseñarles contenidos de forma inadecuada.

Y hete aquí que el dragón "todos lo hacen así" no solo asoma la patita, sino que mete medio cuerpo por la puerta. "Todos aprenden así", "todos saben esto", "todos reaccionan así", "todos piensan así"...Si lo dejamos entrar en nuestro homeschool, se lo come, lo destroza.

Hasta aquí todo muy bonito. El homeschool teórico es genial. Pero claro, hay padres (entre los que me incluyo) poco creativos, incluso puede que muy cuadriculados, a los que se les hace complicado hacer las cosas de manera diferente a cómo las hicieron con ellos. Los padres así necesitamos unos parámetros mínimos a los que a agarrarnos para conseguir el equilibrio. Somos los que más necesitamos resistir la tentación y aplacar al dragón. Para los padres del  tipo C (cuadriculados) he preparado una selección básica y general de orientaciones para la etapa de los 7-13 años. Siempre tratando de respetar los fundamentos del homeschooling.

Luego están los padres del tipo L (liberados). Mi marido sería un ejemplo de ello. Son los que se sienten libres de ataduras y convencionalismos, piensan fuera de la caja, creativos, treméndamente curiosos, muy buenos en captar la transversalidad del conocimiento. El riesgo para ellos puede estar en ser algo anárquicos o desordenados. Tal vez pueden necesitar ayuda para ceñir los contenidos a la situación real del niño. Les puede costar centrarse y darle el niño únicamente lo que necesita en ese momento. Para ellos también y tratando de respetar su libertad van los mismos consejos  para esta franja de edad.

Buscando, he encontrado el siguiente listado sobre una edad aconsejada a la que introducir los conocimientos. Las edades son orientativas ya que habrá niños  más precoces o interesados  en algunas áreas, mientras que otros son más tardíos.  En las áreas que no les gustan tanto, nos toca a los padres estimularlos, despertar su curiosidad, demostrarles su utilidad  y presentárselos en un formato que les sea factible de asimilar. En otra entrada trabajaremos el concepto del proyecto como método educativo para trabajar diferentes aspectos de manera simultánea y transversal. Hasta entonces puede serviros esta propuesta.

Lectoescritura: inicio a partir de los 6 años hasta los 8.
                         Después se seguirá ampliando vocabulario, mejorando la compresión lectora, introduciendo los conceptos gramaticales básicos, corrección de la ortografía y mejora de la caligrafía.

Matemáticas:

     Tablas de multiplicar:  a partir de los 7-8 años.
      Divisiones, uso de la moneda, sistemas métricos, sistema sexagesimal a partir de los 9-10 años.
     Geometría, fracciones, potencias y conocimientos básicos de estadística a partir de los 11-12 años.
     Álgebra a partir de los 12-13 años.

Ciencias: Pueden introducirse a partir de los 8-9 años

Historia : Sin problemas desde los 10-11 años.

En estas áreas, los educadores homeschoolers defendemos que,  en caso de que el niño no muestre un interés claro por un tema, es mejor una intoducción tardía, ya que los niños tendrán más madurez para asimilar los conceptos con mayor facilidad. Una introducción precoz de conceptos no garantiza un mejor aprendizaje. La madurez sí.

Como material para  curiosear os dejo este enlace  
Excepto la primera parte dedicada a los colegios convencionales, el resto me parece un listado interesante de las capacidades que se espera que pueda desarrollar un niño durante los años de educación primaria. Me gusta que su enfoque esté basado no en la adquisición de conocimientos, sino en el desarrollo de capacidades.

Para terminar mi testamento de hoy, a la pregunta "¿Por qué fracasa el homeschool entre los 6 y los 13 años?" podemos responder:

- Cuando los padres no consiguen motivar y hacer divertido su cole en casa. El aburrimiento acaba con las ganas de aprender de los niños y los padres acaban perdiendo la paciencia.

- Cuando se imita completamente al sistema escolar estandar. En casa no funciona. Hay que crear el método de cada hogar-escuela. Acabamos tomando ideas de muchas fuentes distintas para enseñarle a cada niño de la mejor manera para él.

- Cuando no se incluyen aspectos olvidados en los libros de texto convencionales: cocinar, coser, manejar herramientas, llevar la economía familiar, cultivar, cuidar de los animales...

- Cuando el concepto de homescooling es rígido. Debe ser flexible, tanto en tiempos como en contenidos.

- Cuando descuidamos el aspecto social de los niños. Necesitan conocer su entorno cultural y saber manejarse en él. Cuanto más podamos hacerlos interactuar con diferentes personas y situaciones, mejor.

- Cuando no conseguimos organizar nuestra agenda para dar prioridad a su formación y no conseguimos mantener una rutina que les de estabilidad para concentrarse.

- Cuando nuestros niveles de fustración, inseguridad o ira no permiten que seamos coherentes con la tarea de educar, ni que tratemos bien a nuestros hijos.

- Cuando no tenemos claros nuestros objetivos al educar en casa.

- Cuando olvidamos los motivos por los que hacemos homeschooling.

- Cuando los problemas familiares (económicos, de disciplina, de comportamiento...) interfieren en el homeschooling a tal punto de hacerlo inviable.

- Cuando uno se encuentra ante una crisis tal que decide no continuar.

Educar en casa no es fácil. Hay días preciosos, otros mejor olvidarlos. Así que si estás en un momento de crisis no te desanimes. Reflexiona. Busca el origen del problema. Algunas veces estará en el niño, pero muchas más será el adulto la causa o el catalizador del problema.

Te animo a poner tus problemas en las manos de Dios. La oración es la mejor ayuda ante las crisis. Estoy segura que para la gran mayoría de ellas vamos a tener una solución a nuestro alcance.

¡Ánimo y feliz homeschooling! Los días buenos se atesoran y los malos pasan.
Siéntete libre, sé libre y enseña a ser libre.

martes, 13 de junio de 2017

LA BIBLIA EN EL CURRÍCULO I

Con esta entrada empiezo una serie de temas sobre el  papel de la Biblia en la educación en casa.
Veremos cómo podemos integrar  su estudio en los proyectos, o desarrollar  estos a partir de un tema bíblico o historia; también daré ideas de  cómo trabajar lengua , historia, idiomas... etc

Hoy quiero contaros cómo trabajar la memorización de versículos bíblicos, que considero de vital importancia, no sólo para  ejercitar la memoria, si no también para atesorar sabiduría divina en nuestras mentes; sabiduría que nos acompañará en nuestra vida, que formará parte de nuestro bagaje intelectual y moral y con el que seremos muy bendecidos  nosotros mismos  además  de  ser   de ayuda para otros.

MEMORIZACIÓN DE VERSÍCULOS
  Aunque existen muchos métodos ( e incluso podéis crear el vuestro propio), en casa utilizamos el sistema de Memorización de las Escrituras de Charlotte Mason y nos ha dado muy buen resultado.
Es lo primero que hacemos cada mañana y se ha convertido en un momento muy especial,  en el que, como explicaré después, hemos añadido música e idiomas.
Veamos en qué consiste:

Si leeis inglés podeís encontrar en este enlace una explicación muy detallada; pero para quienes no, lo voy a intentar explicar de la manera más breve y clara posible:

Fichero de memorización  de versículos de Charlotte Mason:

1-Necesitaremos un fichero  (archivo)de los de toda la vida con tarjetitas  y separadores.
2.Usaremos los siguientes separadores:


  • 1 separador — diario
  • 2 separadores—  día impar /día par
  • 7 separadores — días  de la semana (de domingo a sábado)
  • 31 separadores — numerados de  1-31 ( para cada día del mes)

3 Cada día repasaremos 4 versículos:
. El que corresponde al día
. El del día impar o par
. El del día de la semana correspondiente
 .El del día del mes.
Nuestro fichero

Nosotros vamos introduciendo nuevos versículos según se van sabiendo ( si hay varios miembros de la familia, lo ideal es  pasarlo cuando todos  se lo sepan). El versículo que ya se sabe va hacia atrás y se añade uno nuevo a la sección Diario.
De esta manera los que ya se saben se siguen repasando con regularidad y así no se olvidan.Al principio habrá menos de cuatro, pero estos se irán sumando poco a poco.

INTEGRAR IDIOMAS
Lo que hago con mi hijo para estimular la memorización en inglés, es escribir por el  reverso de la tarjeta el mismo texto en inglés. Utilizo la versión ERV ( Easy to Read Version) porque es sencilla de entender y no usa palabras complicadas.  Esta versión la podéis encontrar en Bible Gateway o en la aplicación para móvil de You Version.El texto cuesta un poco más de aprender al ser en dos lenguas, pero es más divertido y  desafiante y más aún cuando le ponemos música....

INTEGRAR MÚSICA
  El repaso del versísculo se convierte en el  momento estrella del día cuando además le ponemos música... ¿Resultado? se aprende muy rápidamente y ¡¡nunca se olvida!! Aún recuerdo textos que musicamos cuando Elías era muy pequeño y luego los he vuelto a usar con Sergi.
Los niños hebreos aprendían la Torá cantando. Ello les permitía memorizar largos pasajes. En aquel momento era algo vital, ya que poseer  los rollos de la Torá  era algo al alcance de pocos... conocer  de memoria los textos era indispensable.El método está más que probado; y aunque nosotros contamos con Biblias en todos los formatos y versiones (y ahora más con Internet), sigue siendo muy importante aprender de memoria esas preciosas cápsulas de sabiduría y  amor divinos  y tenerlos siempre disponibles en nuestro "disco duro" de serie.
 Y a lo que íbamos; no hace falta que tengas dotes de compositor, vale cualquier melodía sencilla o incluso usar patrones rítmicos (tipo rap) o también valen melodías que ya conozcas y  le vayan bien al texto ( el texto encaje en la música,). A veces necesitaremos adaptar un pelín el texto, pero siempre que no cambie su significado, eso está permitido!.

Sergi con su ukelele
Si además  quieres introducir instrumentos sencillos de percusión para practicar ritmo o puedes acompañar con guitarra, mejor aún... ya sabes  que cuanto más azúcar, más dulce...  Yo, que toco la guitarra desde mi infancia, ahora he descubierto el ukelele, que es una delicia... pequeñito, manejable, puedes llevarlo a cualquier lado...  y creo que ideal para  enseñar a tocarlo a un niño. 
Yo le estoy enseñando a tocarlo a mi hijo y es precisamente con estos versículos  cantados de buena mañana que se ha motivado un montón.

No olvidéis tampoco la expresión corporal acompañando a los versículos, sobre todo con los más pequeños esto es un plus que añade interés y ayuda a retener en la memoria.Si tenéis acceso a alguien que sepa lenguage de signos,  encima estaríamos matando dos pájaros de un tiro ( otra expresión, por favoooor...😓que me encantan los pájaros !!!!)

Todo esto está muy bien y es muy ideal... pero ¿cómo introducir un nuevo versículo? ¿Se trata de memorizarlo y ya está?
Intuyes que la respuesta es no... pero para no cansarte con esta entrada que empieza a ser algo larga ( jajaja, al menos para mí, que me cansa un poco escribir...), dedicaré mi próxima publicación precisamente a  cómo introducir nuevos textos y  hacerlo según la edad  y madurez mental del niño o estudiante.
Hasta pronto.









miércoles, 17 de mayo de 2017

El homeschooling no es para mí.

Cuando educas en casa es algo común tener "crisis". Las crisis son esos momentos en los que te replanteas el homeschooling. Te preguntas si merece la pena tanto esfuerzo, si lo haces bien, si tus hijos no estarán en el futuro en desventaja frente a los conocimientos de los que siguen la opción estándar...
En la mayoría de las veces uno acaba identificando la causa de los problemas que se le presentan, elabora una estrategia para mejorar y sigue adelante. Las crisis son buenas porque nos ayudan a mejorar.
Pero tras varios años de cole en casa me he dado cuenta de que esto del homeschooling no le sirve a todo el mundo. Algo muy obvio, pero que al iniciarme en esto, no veía. Estaba tan entusiasmada con la idea de enseñar en casa que me parecía imposible que los demás no lo comprendieran o compartieran.
Observaba a los niños en los parques, en las escuelas, escuchaba a otras madres... y en mi mente brillaba la palabra "homeschool" como la solución a tantos problemas. Una completa ingenua... no hace falta que me miréis con esa cara, ya lo sé😏.
Después de 6 años con mis hijos en casa, tras varias crisis importantes, creo que el homeschooling no es una opción válida para todo el mundo. Se dan situaciones que nos pueden llevar a inclinarnos por otras opciones educativas.
Sin entrar en los motivos económicos, está claro que no todos los niños son iguales, y los hay para los que ser educados en casa no es  lo más adecuado. En estos casos, unas veces es por la propia forma de ser del niño, pero muchas otras veces, es porque los padres dinamitamos el cole en casa con nuestras actitudes. Cuando esto sucede, tal vez las escuelas llegan a ser un amortiguador en las relaciones entre los padres y los niños.
Primeramente quisiera puntualizar que cuando los niños tienen menos de 6 años no se está haciendo homeschooling propiamente dicho, aunque esté en casa todo el tiempo sin recurrir a guarderías. Simplemente se está haciendo una crianza natural al cien por cien  ya que aún no está en edad de ser escolarizado.
Lo cierto es que en esta etapa preescolar es cuando se pueden poner las bases para un buen homeschooling futuro. ¿Qué bases?

1. Aprender a respetar las normas de la familia.

2. Aprender a ser ayudador y colaborador en pequeñas tareas del hogar.

3. Contacto con la naturaleza, ya que es el mejor libro de texto, especialmente en esta edad.

4. Juego libre. Una autora contemporánea de Montesori o  Charlotte Mason , llamada Elena White, defendía que los niños de esta edad tenían que ser  jugar libres como corderitos en el campo.

5. Leerle mucho. Adquirirá vocabulario y desarrollará de forma natural el gusto por la lectura. Los libros son el pasaporte a tantos lugares, encierran tantos tesoros.

6. Explicarles los porqués de todo lo que pregunte. Es cansador, pero es la mejor manera de que aprendan lo que les interesa. De paso les transmitimos que son importantes para nosotros. Si se nos pierden esas preguntas, perderemos la curiosidad natural en el futuro.

7. Estimular su curiosidad y permitir que explore.

8. Descubrir aquellas cosas que se le dan bien o que le gustan.

9. Hacerle descubrir la música, la pintura, las mates, las letras, los colores, las texturas...todo ello jugando y sin presionar. Dejando que nos guíe más su interés que lo que puedan estar haciendo otros niños en el jardín de infantes o preescolar.

10. Facilitar ratos de juego o convivencia con otros niños, y permitir interactuar  con personas de todas las edades. Así se consigue una socialización sana y equilibrada.

11. Empezar desde la cuna a hablarle y cantarle del amor de Dios y de Jesús.

12. Enseñarle a orar y a memorizar pequeños versículos de la Biblia.

En esta   primera etapa de los 0 a los 6 años se deberían haber cumplido varios objetivos;

- Poner unas bases mínimas de disciplina y respeto que garanticen la convivencia y el orden en el futuro. No deseamos criar niños tiranos.

- Establecer unas rutinas básicas que le den estabilidad al niño, pero que nos permitan también desarrollar nuestras tareas. Tenemos que vivir nosotros también ...aunque hay que  leer el siguiente punto.⇓


- Entender que lo prioritario son los niños y no  limpiar la casa, hacer una comida de tres platos más postre o el trabajo a tiempo completo..

- Dedicar al menos una hora a leerle, trabajar con el niño en estimular su curiosidad y su autonomía (no hacer por él lo que puede hacer por sí mismo).

 Si no se logran estos mínimos, entonces  se estaría ante una gran crisis. De no resolverse estos problemas, siendo francos, tendremos que reconocer que el homeschooling no es una opción para nosotros.

Cada etapa traerá sus crisis y sus indicadores. En próximas entradas analizaremos otros tramos de edad que nos permitan hacer un poco de autocrítica y nos ayuden a resolver crisis.


lunes, 24 de abril de 2017

La lección de las raíces

En alguna de nuestras charlas, Esther y yo hemos mencionado la importancia de extraer lecciones espirituales de la naturaleza y de lo que nos rodea. Esta genialidad no es algo inventado por nosotras. En realidad, el experto en entretejer verdades espirituales con la vida cotidiana, es Jesús. De ahí que aunque hayan pasado tantos años sigamos sacándole jugo a sus historias.
Como la primavera ha hecho despertar la naturaleza, es un buen momento para encontrar lecciones que podamos transmitir a nuestros hijos. Una de ellas está en las raíces de las plantas o árboles.

Como materiales para esta reflexión os sugiero una planta o árbol seco, diferentes tipos de raíces para que puedan observar las diferencias entre ellas, un plato de papas fritas o asadas, un bulbo o planta en agua que permita ver las raíces.... y todo lo que se os ocurra para ilustrar las diferentes funciones de las raíces. A los más pequeños es muy fácil que les guste, pero son  los mayores  quienes pueden empezar a captar implicaciones más profundas.

Hace cosa de un año y medio nos mudamos a nuestra actual casa. La propiedad tiene un muro tras la casa, con cipreses plantados justo delante de él. Cuando llegamos contamos como una treintena que estaban muertos. Había que sacarlos para poder plantar otros en su lugar. Como vivimos en un lugar seco, pensamos que se habían secado por la falta de riego. Al arrancarlos nos dimos cuenta de que además ¡no tenían raíces! En ese momento recordé Jeremías 17:7 y 8..." porque será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces..."


Esos cipreses me permitieron reflexionar sobre lo necesario que es estar cerca de una buena fuente de agua para permitir que una planta  extienda sus raíces. Nosotros necesitamos estar cerca del agua de vida espiritual, de Jesús, para que nuestras raíces se hagan profundas y no nos sequemos espiritualmente. Echar raíces en Cristo debería ser una prioridad para nosotros, y desde luego es algo que deseamos ver como una realidad en nuestros hijos, Tal vez sea éste unos de los motivos que nos llevaron a hacer homeschooling.

Al buscar una vida más plena con Cristo, las raíces nos ayudan a comprender cosas.

Las raíces no se ven : Normalmente las raíces no son visibles porque están enterradas. Así toman los nutrientes y el agua, invisibles a los demás. Con nosotros ocurre lo mismo. Nuestra búsqueda de Dios, nuestro tiempo de reflexión espiritual es algo íntimo, a solas, escondido en Dios. Sus resultados podrán ser apreciados con el tiempo, de la misma forma en la que podemos admirar la belleza de una planta sana.

Las raíces son para recibir ya que son el medio por el que la planta puede obtener los nutrientes y el agua que necesita para mantenerse viva, crecer y producir alimento para otros.
Cuando nos separamos para estar con Dios en estudio y oración: recibimos, extraemos, somos alimentados y crecemos. Nos aseguramos el crecimiento y la salud espiritual.

Las raíces son para almacenar :Hay plantas que en sus raíces almacenan alimento, reservas de nutrientes para cuando los necesitan.
Así también nuestra relación y confianza en Dios nos permiten guardar en nuestro interior sus promesas, que son el alimento, la esperanza, que nos sostiene  en los momentos difíciles.
Cada vez que nos acercamos a Dios, Él crea en nosotros una reserva de esperanza y fortaleza. Cuando nos veamos enfrentando problemas de la vida no estaremos agotados, no colapsaremos ni nos rendiremos. Tendremos reservas gracias a nuestras raíces.

Las raíces permiten dar fruto : Jeremías 17:8 nos habla de un árbol plantado cerca del agua , con raíces profundas buscando ese agua, lo que le permite dar fruto incluso en tiempo de sequía.
Al continuar nuestra relación con Dios, estamos más cerca del agua de vida. Cuando los demás pierdan la calma, estaremos confiados porque seguimos siendo alimentados por el Espíritu de Dios.  Es el Espíritu el que nos permite dar fruto: tener paz, bondad, paciencia, gozo, fe, mansedumbre,templanza y benignidad cuando a nuestro alrededor todo o todos se desmoronan.



Las raíces son para sostenerse . A medida que una planta crece, se hace cada vez más pesada. Sin una buena red de raíces no hay nada que la sostenga. Una planta sin buenas raíces necesita estar atada a una estaca, reforzada, hasta que llega un viento más fuerte que la estaca y la planta se cae.
Pero con raíces firmes no hay tormenta que nos derrumbe a pesar de las presiones de la vida.

Otra característica de unas buenas raíces es que, no solo sostiene a la planta, sino que también fija el suelo. Impide que las lluvias arrastren la capa fértil de la tierra. Unas plantas facilitan y permiten el crecimiento de otras. Entre todas sostienen todo un ecosistema.
Nuestras raíces en Dios también ayudan a desarrollarse a otras personas. Tal vez, sin que seamos conscientes, estamos siendo una influencia positiva en nuestro entorno. Podemos ayudar a crear un "ecosistema social " saludable mostrando el tipo de relaciones y reacciones que Dios genera en nosotros.

Mi deseo es que mi relación con Dios sea el estímulo, el ejemplo, para que mis hijos desarrollen a su vez el hábito de acercarse a Dios. Deben comprender que el tiempo a solas con Dios ha de ser planificado y defendido a capa y espada frente a las prisas del día.
 Podemos ayudarles a crear rutinas de estudio espiritual planificando en su horario el momento de la mañana para la meditación personal, con materiales adaptados a su edad. Sé que algunas de vosotras usáis cajitas de oración, biblias para colorearlas y decorarlas, memorización de textos bíblicos... son grandes ideas que poco a poco darán fruto. Dejar de limitarse al  culto familiar  para  desarrollar el hábito del culto personal puede  llegar a ser un reto en la adolescencia, por eso, cuanto antes estimulemos ese hábito de un tiempo personal a solas con Dios, mejor.


 Mi oración más anhelante es que Dios me ayude a plantar a mis hijos cerca de Él, y que sigan echando raíces por sí mismos mientras aman cada vez más a Jesús.

Si os ha gustado, os animo a que busquéis el libro de Elizabeth George "Una mujer conforme al corazón de Dios". Gracias Eve por tu regalito de cumple. Espero que salgan muchas más ideas de él.


miércoles, 19 de abril de 2017

El Cruce del Mar Rojo o un salto al vacío

Al releer el Éxodo con mi hijo, y  repasar de nuevo el capítulo del Cruce del Mar Rojo, me ha llamado especialmente la atención la actitud de Dios con el pueblo.  

Imagináos la escena:
Las huestes egipcias con un gran despliegue de carros y caballos, y con todo su ejército y toda su furia  contra los israelitas, llegan hasta el lugar donde estos están acampados, junto al mar. Dios los ha conducido por mano de Moisés hasta un lugar aparentemente sin salida, detrás de ellos el camino de donde han venido, que sólo los devolvería a sus enemigos, a otro  lado las montañas inaccesibles y delante de ellos... sólo agua.
El pueblo ve con horror  el polvo de los carros de combate egipcio en la lejanía, que avanzan hacia ellos. Y entonces llega el pánico. Pero Dios le dice a Moisés: "di a los hijos de israel que marchen...".
¿Marchar? ¿Hacia dónde?...No way...¿no ves que no hay forma humana de salir de aquí? Tú lo has dicho.... no hay forma humana, pero Dios es el Dios de los imposibles y él siempre tiene una forma que escapa a nuestra imaginacióny a nuestro medios. Y todos sabéis cómo continúa la historia: Dios divide las aguas del mar Rojo y los israelitas cruzan en seco a el otro lado, sanos y salvos, mientras que los egipcios perecen en sus aguas. ¿Por qué Dios nos hace tomar a veces el camino más difícil? ¿Por qué Dios nos pone en ocasiones contra la espada y la pared y nos dice: "avanza, no temas"?

¿Por qué no resuelve las cosas tal y como lo haríamos nosotros o como le hemos pedido? ¿Por qué nos hace tomar caminos extraños y desconocidos, incluso absurdos ... para decirnos: "No temas, avanza."?
¿Te has sentido alguna vez impelido a saltar al vacío? Seguro que si eres madre que educa en casa, la respuesta será afirmativa. Delante de ti el Mar Rojo de las dudas, las inseguridades, la falta de certeza de si  tu hijo tendrá acceso a lo que quiera estudiar, a que homologuen su título extranjero, a que  no les queden lagunas en sus conocimentos, a llegar a fin de mes con un sueldo menos, a que no des la talla .... a que.., a que..... Detrás de ti, lo que ya conoces..y sabes que no funciona, al otro lado, la incomprensión, el estrés, las barreras sociales, ... Pero Dios te pide:  "Marcha, avanza. No temas,"

Yo sé lo que es tener el mar  de la incertidumbre delante de mí,  lo he cruzado  en varias ocasiones... pero hasta que no metes los pies, Dios no actúa...Pero créeme, cuando das el salto de fe y haces lo que te pide, aunque parezca descabellado, él obra, separa las aguas y te hace pasar en seco, a salvo... y te sientes en paz, segura de haber hecho lo correcto.
Recuerdo cuando desescolaricé a mi hijo mayor, era como saltar a un abismo profundo, de vértigo, sin saber a dónde te llevaría, pero sentía que debía hacerlo. Fue respuesta a un periodo de oración  y reflexión en familia, y Dios nos pidió saltar al vacío, meter los pies en el agua, sin miedo. No ha sido la única vez que me he sentido así, pero  Dios siempre ha abierto las aguas.

Dios no siempre nos da respuestas fáciles, ni nos empuja a seguir el camino más corto, ni el más cómodo. Así fue con los israelitas.. ¿Dios nos quiere complicarla vida? no, hay  un plan para todo ello, pues cuando los esfuerzos humanos son imposibles, cuando nuestros recursos e ideas no dan para más, entonces el poder y la gloria del Señor brillan con mayor esplendor.  Entonces no hay duda de quién nos guió y sustentó y  nuestro testimonio para su gloria es  más poderoso.
Hoy tal vez te encuentres en un callejón sin salida, ante una pared de piedra o un abismo de agua sediciosa. Dios te invita a confiar en sus promesas y a avanzar sin miedo por donde él te lleve.Deja el miedo, y salta en sus brazos.
Verás maravillas.

lunes, 3 de abril de 2017

CUIDANDO LA ESPALDA

Como comenté en mi entrada anterior, uno de mis hijos se quejaba bastante de dolor en varias zonas de la espalda.

Hacer más ejercicio fue una de las recomendaciones que nos hicieron. Sobre este aspecto giraba mi entrada anterior. Pero hay más cosas que podemos hacer para cuidar la espalda.

Lo primero que llamó mi atención fue que pasar más de tres horas en la misma postura, aunque ésta sea correcta, es perjudicial para nuestros huesos y músculos. Estamos diseñados para el movimiento. Tal vez sea este uno de los motivos por los que en las escuelas de los países escandinavos, tras cada clase de como máximo 40 ó 45 minutos, hay 15 minutos de recreo. O el motivo por el que en las escuelas de tendencia más vanguardista se permiten espacios modulares y variados donde cada niño

puede escoger la postura y el lugar para trabajar.

Lo bueno que tiene educar en casa es que nos es muy fácil incorporar estos elementos: espacios variados, flexibilidad para permitirles escoger cómo desean trabajar, descansos frecuentes y tiempos de trabajo más cortos.

Se comenta que el movimiento facilita el aprendizaje, especialmente en niños muy kinéticos o hiperactivos. Necesitan moverse casi sin parar, tener las manos ocupadas. Yo he tenido a mi hijo pequeño en patines, nada de sentado y sin parar de mover los pies mientras hacíamos algún proyecto o clase. Estar sentado era inviable con él. Estarse quieto imposible, así que tuve que aprender a dar clase en patines. Aunque ha crecido, nuestros momentos de clase están llenos de movimiento, desde balanceos imposibles en la silla, levantarse a menudo, tamborileos con todo lo que esté a mano y haga ruido hasta estiramientos dignos de un yogui en cualquier momento. Movimiento y no nos agarrotamos.

Para los que son más pausados y pueden aguantar un tiempo en las sillas, hay un elemento muy chulo para sentarse en una posición correcta. Son las pelotas hinchables de pilates o fitness. Sí, esas que se usan en los partos entre otras cosas, Lo ideal es que las llenemos de aire hasta que nuestras piernas estén en ángulo recto. Uno se sienta con las piernas separadas, Al tratar
de mantener el equillibrio y no caerte, la espalda se coloca en una postura correcta de forma natural. Quienes pasan muchas horas de oficina, terminan alternando la silla con la pelota.
En mi casa son un éxito, aunque he tenido que limitar su uso, porque eso de botar era muy divertido y yo bizqueaba ya tratando de fijar la vistan mientras intentaba explicar cómo reducir a común denominador. Hacemos como en las oficinas chics, un rato en la silla, otro en la pelota. O bien trabajan en la bola, o la usan tras un tiempo sentados en las sillas. También las usan para rodar sobre ellas. Es muy divertido y mientras tanto estiran los músculos de la espalda y los abdominales.

Se comercializa una versión de la bola sobre un soporte con ruedas y con un pequeño respaldo, para sustituir a la silla de oficina. Nosotros preferimos la pelota suelta. Es más divertida, más viajera. La veo en el comedor, la cocina, el pasillo, la terraza...creo que aún no han pensado en meterla en la ducha. Igual lo han intentado y es que no cabe...

A parte de la postura al sentarse, hay que tener en cuenta que el cuello es una zona que sufre mucho. La postura de mirar hacia abajo al leer, escribir, trabajar al ordenador... fuerza una curvatura en la columna cervical que mantenida durante un tiempo nos puede producir contracturas musculares. Incluso puede llegar a perderse la curvatura normal o fisiológica del cuello. Es claro que no vamos a pasar tantas horas con la barbilla pegada al pecho, pero es posible que en etapas de crecimiento o cuando tengan que estudiar más horas nuestros hijos puedan quejarse de que les duele la nuca o los hombros.
Para evitarlo nos aconsejaron: usar atriles durante la lectura, también durante el uso de tablets o portátiles; inclinar en 45 grados el plano de la mesa (como las mesas de los arquitectos o dibujantes) y elevar las pantallas hasta la altura de los ojos.
Tal vez hacer un atril pueda ser un nuevo proyecto interesante. Si no nos sentimos carpinteros, siempre podemos comprarlo y personalizarlo después. Yo he optado por encargar uno que me sirve para usarlo con el ordenador, tablets, para escribir o leer en papel, y en cualquier lugar que nos apetezca porque es como una bandeja plegable con patas adaptables en altura. De modo que ya tenemos el elemento que nos faltaba.

Resumiendo: movimiento, postura correcta y cuidado de las cervicales, todo sin dejar de hacer ejercicio de manera regular.

No he pretendido ser soporífera con este tema, pero tras haber experimentado lo importante que es y lo sencillo que es evitar problemas tomando estas medidas tan fáciles, no me he resistido a compartirlo. A largo plazo mejoraremos nuestra salud personal y familiar.
Ya lo decía aquel sabio de la Mancha: " cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar".

jueves, 23 de marzo de 2017

PROYECTO: SEMANA DE LA POESÍA

  Este 21 de marzo fue el Día Mundial de la Poesía. Aprovechando el evento, la semana que viene celebraremos en casa LA SEMANA DE LA POESÍA.

¿Qué vamos a hacer? Nada complicado, sólo dedicar un ratito cada día para leer uno o dos poemas, intentando que sean variados. La idea  es sobre todo  que  mi hijo se acerque a un género que es más desconocido  para él ( no del todo) y que se lo pase bien, que le encuentre el gusto, le vea la gracia.... y quién sabe si tal vez pueda ser el inicio de algo...
Al final de la semana le propondré crear él mismo un poema. Ya lo hizo una vez y me sorprendió mucho. Ya lo publicaré un día si me lo permite.

¿Cómo lograr que los niños se aficionen o al menos disfruten del momento de lectura de poesía?

- Darle énfasis  y leerla con buena entonación (yo que soy un  bastante teatrera eso me lo veo hecho). Me acuerdo cuando mi hijo mayor, entonces adolescente, se negaba a leer el Mío Cid. Entonces yo le propuse leerlo en voz alta por turnos... y allí que me puse yo toda inspirada a leer a voz en cuello y enfáticamente las hazañas del Campeador... Luego le tocó a él y no se quedó atrás... Al final acabó enganchándole y se lo zampó todo. Gran parte del poema lo leímos así, como si fuéramos cantores de gesta delante de una buena audiencia.

- Escoger poemas que sepamos que les pueden gustar por la temática y el estilo. También según la edad del niño tenemos que procurar que sean sencillos y breves, y lo más comprensibles posible.
En las bibliotecas suelen tener Antologías hechas para niños de poesía de diferentes autores. He encontrado en internet varias páginas donde han recopilado poemas para niños de poetas célebres, como por ejemplo esta, en la que tenemos poemas de García Lorca para niños pequeños.


-  Buscar poemas que estén musicados o incluso ponerles nosotros mismos música . Si el niño participa del proceso cretivo, aún mejor.

- También podemos jugar a "dibujar el poema", esto puede ser una actividad muy creativa y bonita. Seguro  que  nos  sorprendemoss con la sensibilidad de los niños.

- A mí me encanta buscar las metáforas y hacerle pensar a  mi hijo qué puede estar refiriéndose el poeta. Mi hijo ya tiene 11 años y ya me puedo permitir este lujo con buenos resultados.

-  Una idea bonita sería dedicar una tarde a preparar un mini-recital de poesía e invitar a  otros amigos (homeschoolers o no), o incluso familiares para recitar cada uno su poma,. Lo ideal sería aprenderlos  de memoria .  Se podría preparar una merienda y hasta un programita para entregar en mano que los niños puedan preparar con antelación. Si alguien lo hace que nos cuente la experiencia...

¿Y en cuanto a la selección?
En una semana abarcaremos poco, pero será una toma de contacto que nos dará pistas para seguir seleccionando poemas de ahí en adelante.

Ahí va una propuesta para empezar:

- Algo del Romancero (el Romance de Prisionero, por ejemplo. Recuerdo haber hecho una versión con una amiga cuando éramos adolescentes, muy divertida. Esto puede ser una actividad interesante para ellos: continuar un poema  con su propia propuesta, utilizando el mismo de lenguaje de la época).
-Lope de Vega.Qué tengo yo que mi amistad procuras
- Espronceda, La Canción de Pirata. Con este no nos equivocamos. Una buena declamación y los tenemos en el bote.
- Becquer. Rimas
- Antonio Machado... ES MI FAVORITOOO... aquí me pongo las botas!!! Ahora no puedo pensar en uno, porque me gustan muchos.
- Manuel Machado también tiene poemas bonitos que podemos aprovechar.
- Algo de Gloria Fuertes,   bien poemas infantiles, o no.
- Los Salmos de la Biblia ( Davidy otros autores) son piezas exquisitas de poesía, que también tenían música..
- Rubén Darío.

Y no sé, de momento este sería un primer contacto. Una semana no da para tanto... Si os animáis a acompañarme en esta propuesta seguro que se os ocurren más poemas y podemos incluirnos en una segunda semana de la poesía.
Ya os contaré cómo ha ido.
Si os animáis, nos contáis vuestra experiencia ¿vale?

lunes, 20 de marzo de 2017

Cómo aprendió a leer mi hijo

Hola a todos. Hace ya tiempo que mi hijo menor empezó  a leer. Tenía entonces séis años y medio y ahora ya va por los once y medio, pero he querido volver a compartir mi experiencia, ya que tengo amigas que están ahora en ese proceso o tienen niños pequeños con los que vivir esta aventura. Por ello, recupero una antigua entrada de mi blog Alzar el Vuelo, por si a alguien le es útil y de paso refresco mi memoria un  poco. Hay momentos de esos mágicos en el desarrollo de nuestros hijos que vale la pena recordar; momentos de esos que hemos tenido el privilegio de vivir intensamente, por tener los niños en casa y que siempre llevaremos con nosotros.
Aprovecho a decir que Sergi es un gran lector, nunca hay que decirle que lea, pues ya lo hace diariamente. Además de su lectura individual, también tenemos cada día un ratito para leer juntos en voz alta.Esto  lo mantenemos porque nos encanta a los dos, y es una muy buena costumbre que os recomiendo.
Pues bueno... ahí va...  a lo que íbamos
MI HIJO YA SABE LEER (2012)
Después de tanto tiempo no sé por donde empezar...¡¡ Han pasado tantas cosas desde la última vez!!!
Me gustaría contaros que Sergi ya lee y lo hace muy bien. ¿Qué cómo ha pasado? ni yo misma lo sé, sencillamente su mente ha hecho "clik"  y los misterios de la lectura se han revelado ante sus ojos. 
Lo que tengo claro es una cosa, ha aprendido porque estaba preparado para ello, su cerebro estaba maduro para entender el lenguaje simbólico de la escritura.Sigo defendiendo que no importa lo pronto que se empiece con las letras,el niño aprenderá cuando su mente esté lista, y empezar antes a veces supone  desarrollar dificultades en la lectura y comprensión. Sergi ha aprendido con séis años y medio, ¿para qué antes?
¿Cómo lo he hecho? muy sencillo: leyéndole cada día en voz alta, contestando a  su curiosidad, haciendo de la lectura algo importante para él y por tanto creándole la necesidad de saber leer. Es decir, nada especial, dejar que el proceso siga su curso...
Algunas cosas que han ayudado han sido las letras magnéticas que compré en el TOYS R US y que han invadido la nevera durante mucho tiempo.Su hermano le escribía mensajes y él se esforzaba por hacer lo mismo. 
¿Escribir? cosas útiles, tipo "vamos a hacerle una tarjeta  a la iaia", él quería escribir con su propio puño..., "vamos a anotar en la lista de la compra...".También me pedía que le dijera como escribir mensajes en sus dibujos...y yo contestaba muy dispuesta, jejeje.
Ahora seguimos leyendo juntos en voz alta, pero nos vamos turnando y es un momento del día muy especial, como siempre lo ha sido. Está feliz de saber leer y lee todo lo que ve por la calle, como carteles, nombres de tiendas etc.
Animo a todas las madres  a las que les inquiete si serán capaces de enseñar a sus hijos a leer, no os preocupéis y leed con ellos cada día, nunca forcéis las cosas. La capacidad de los niños es asombrosa y un día ...¡¡zas!!! os daréis cuenta de que ya leen..Así es como ha pasado con Sergi, y pasó conmigo cuando era niña, me lo ha contado mi madre. 
Espero volver pronto con más cosas interesantes. Un abrazo a todos!

miércoles, 15 de marzo de 2017

EL EJERCICIO FÍSICO CUANDO SE EDUCA EN CASA



Cuando educamos en casa nos preocupamos de que nuestros hijos adquieran los conocimientos necesarios para su futuro. Aprenden idiomas, matemáticas, ciencias, geografía, historia, a cocinar, coser, limpiar, organizar...Intentamos ofrecerles experiencias variadas para enriquecerlos. Procuramos potenciar sus intereses o sus talentos naturales. Y, por supuesto, nos preocupamos por su salud.
Intentamos que aprendan a comer sano, la importancia del descanso y del ejercicio físico.

Me gustaría centrarme en cómo potenciar el hábito de hacer ejercicio en nuestros hogares-escuela. Lo hago, en primer lugar como una reflexión para mí.  Hace unas semanas llevé a mi hijo mayor al rehabilitador.  Llevaba un tiempo quejándose  de dolores recurrentes de cervicales, lumbares y de cabeza.  Estaba preocupada porque a pesar de ir a piscina cada semana no desaparecían las molestias. 

El médico fue claro: necesitaba hacer más ejercicio

Al final, tanto mirar por otras cosas y resulta que se me estaba escapando algo elemental.

Es cierto que hay niños y niños. Algunos son muy activos, mientras que otros son más sedentarios. A los padres nos pasa lo mismo. De hecho, si un hijo es poco activo es porque se parece a alguien. Aunque le echemos la culpa a los abuelos, lo más probables es que sea calcado a su padre o madre, o sea, nosotros. Es fácil que si no tienes una tendencia muy grande a ser tú mismo un deportista, eso del ejercicio quede relegado, ahogado por la multitud de tareas a realizar cada día.

Preparados para una ruta en bici
En la mayoría de los casos son las mamás las que asumen el grueso del peso del homeschooling, más el de la casa. Si trabajamos aún nos cargamos más. Y si añadimos que le dedicamos tiempo a nuestras iglesias o a alguna ONG, resulta que llevamos una agenda la mar de apretadita.
Por todo ello os animo a que programéis hacer ejercicio regular en vuestro organigrama de la semana, tanto para vosotras como para los niños. Deberíamos plantearnos tener como mínimo tres sesiones semanales de 30-60 minutos.
Las tenemos que programar igual que hacemos con el resto de las actividades. Según las edades de los niños se las podemos ofrecer de una forma u otra, adaptándonos a su situación.
Y desde luego, si los papás se involucran en este área, es una ayuda más que bienvenida. Lo que es cierto es que los adultos son los grandes motivadores para lograr que los niños tengan una visión equilibrada y sana del deporte.

Me gustaría recordar con vosotros algunas maneras de favorecer el ejercicio físico.

Lo primero en lo que pensamos es en apuntarlos a un deporte. Es una opción fácil y buena. Llevamos al niño y se lo pasa de cine practicando un deporte que le gusta. Nosotros le apoyamos, le llevamos y traemos y todos felices. Aunque a veces nuestro bolsillo no es tan feliz, porque esta opción nos cuesta dinero. Y cuando tienes varios hijos, todos tienen que poder practicar algún deporte, así que hay que prever una partida de nuestro presupuesto anual para esto.
Es cierto que a veces nuestras finanzas no nos permiten esta opción, así que tenemos que pensar en otras posibilidades.

El juego libre con otros niños es garantía de ejercicio, siempre y cuando escondamos los tablets, móviles y ordenadores. Cuando se convencen de que no tienen posibilidades de enchufarse a algo, se acuerdan de que son niños. Y recuerdan cómo correr tras un balón, hacer carreras, jugar al escondite. Se acuerdan de las cosas con ruedas tipo patines o bicicletas. Vamos, que no paran y encima se lo pasan genial.
Puede pasar que no siempre encontremos otros niños para jugar. O bien porque vivamos aislados o porque los otros niños llevan horarios tan saturados que no tienen tiempo para jugar tranquilamente. Y claro, de un rato los domingos no podemos vivir toda la semana… Así que de nuevo, esta opción puede que no te sirva para mantener la regularidad necesaria.

Si no hay otros niños disponibles, tenemos que ofrecernos nosotros para acompañarles y que puedan salir a caminar, correr, ir en bici, patinar, sacar al perro… Lo malo es que a veces les puede ganar la vagancia y que tengamos que estirar bastante de ellos, en especial en la preadolescencia y la adolescencia, cuando los padres, aunque seamos unos maravillosos y superfragilísticos expertos educadores homeschoolers, no tenemos el atractivo de sus pares. No os desaniméis, lo podemos lograr, especialmente si nos ven a nosotros hacer ejercicio y disfrutar de sus ventajas. Así que, aunque a tus preciosos 40 estés frito con las agujetas, no se te ocurra quejarte. Todo lo que digas puede ser usado en tu contra. Para tu información, si no lo sabías, los adolescentes homeschoolers siguen siendo adolescentes.

Otra forma de incluir actividad física es programar excursiones y salidas. Llevarnos a los chicos al campo, a hacer senderismo, a escalar, a la playa. Es una manera de romper la rutina, estar juntos y mover el esqueleto.

Como no podemos estar haciendo excursiones todos los días, y en especial para los que tenéis hijos un poco más mayores, otra manera de incluir la actividad física es usando tutoriales de youtube. Hay tantas opciones que seguro que podéis encontrar una que se adapte a vuestros gustos.
En mi caso tenemos varios de cardiofitnnes, crossfit y cardiodance. Pero encontrarás desde tai-chi hasta zumba. De lo que se te ocurra, seguro que ya hay alguien que ha colgado algo sobre eso.

De igual manera, también encontraréis aplicaciones, para descargar en móviles o tablets, para guiaros en los ejercicios o ayudaros como entrenadores personales. Pueden ser compartidas con amigos y así se incluye el pique de ver los progresos de los demás.


Por último, para los que tenéis terreno, el cultivar la tierra es un ejercicio estupendo, que tiene el aliciente de permitirnos conectar con la tierra, con lo que es real, con lo que crece. Y también tiene la recompensa de que luego comemos algo rico y sano.



Al final, de lo que se trata es de que puedan aprender que el ejercicio físico es tan necesario como el dormir adecuadamente o el nutrirse de manera saludable. Intentamos enseñarles que en esta vida deben esforzarse por “lo bueno, lo mejor, lo óptimo”. Esto quiere decir, a no conformarse con las cosas como están hasta que lo bueno pueda ser mejor, y lo mejor óptimo. Deberíamos mostrarles cómo superarse a uno mismo, la importancia de ser persistentes. Porque sí , ser padres y madres  homeschoolers  también significa  convertirnos en entrenadores personales.




jueves, 2 de marzo de 2017

La verdadera educación:EDUCANDO PARA SERVIR II

 Hace unas semanas escribí una entrada sobre la importancia del servicio, como uno de los pilares de la Verdadera Educación. Tenía pendiente seguir desarrollando el tema y  aquí estoy para cumplir lo prometido.  Me propongo aportar ideas que podáis poner en práctica en casa con vuestros hijos, hagáis o no homeschooling. Obviamente, aquellas familias que sí educáis en el hogar, tendréis más margen para implementarlo y también integrarlo en el resto de las actividades.
Hace poco traté el tema en un encuentro  de familias que tuvimos en Sagunto. Después de una breve exposición, se formaron tres grupos de trabajo y surgieron nuevas ideas; estas también serán incluidas en esta entrada.

Recordemos, que educar para servir es seguir el modelo de Cristo, quien vivió para servir:
 En Mateo 20: 28, el mismo Jesús habla sobre su misión:

               "como el Hijo del Hombre, que no vino para ser servido, sino para servir..."

Como todo en esta vida, hemos de vivir primero lo que queremos enseñar, pues no hay nada como el ejemplo para grabar algo en las mentes infantiles. Si la familia vive el espíritu del servicio  en su día a día, los niños lo verán como algo natural y cotidiano. No obstante podemos planear diversas actividades que nos ayuden a cultivar esa actitud y que a la vez sean atrayentes para los niños  y tengan además alguna otra utilidad  . Y es que esto nos encanta a las madres homeschoolers... lo aprovechamos todo... estamos a la que cae... nos chifla el aprendidaje transversal...matar dos pájaros de un tiro,.. ( jo, no me gusta esta expresión, porque me encantan las aves, preferiría matar dos cucarachas de un escobazo...), pero vosotros me entendéis...


Pues bien, os propongo una serie de actividades que podréis realizar dependiendo de la edad de los niños y también en función de sus intereses o carácter. Para mi hijo pequeño, por ejemplo, no es nada complicado ni embarazoso cualquier acto de servicio que  implique el trato directo con personas, ya que las relaciones sociales sencillamente son lo suyo y disfruta dando cariño  y conversación ( para que luego digan que los niños que no van al cole no se saben relacionar). A Él le encanta visitar a los vecinos mayores,  visitar la residencia de ancianos, que invitemos a gente a comer. etc...
Según vayan creciendo podrán participar de actividades de mayor responsabilidad,como colaborar con ONGs, participar en campañas de recogida de alimentos etc.
Elías, mi hijo mayor participa de  monitor  en campamentos infantiles y en el Club  de Exploradores, y también colabora siempre que tiene ocasión con la fundación ADRA.

De todos modos, los más pequeños pueden hacer un montón de cosas sencillas, pero a la vez muy útiles y bonitas


LISTA DE ACTIVIDADES DE SERVICIO

Visitas a ancianos en sus hogares:Jugar con ellos, leerles , llevarles dibujos, poemas etc. Pueden ser los abuelitos del niño, amigos o vecinos, a los que también se les puede ofrecer ayuda  en tareas, en función de la edad del niño.
Visitas a vecinos.  Ofrecerles ayuda  para diferentes tareas . Organizar algo así como " el vecino del mes" y durante ese mes llevarle cada semana algo especial y orar por sus problemas  y bienestar. Esto puede ser muy bonito y puede ayudar a estrechar nuestras relaciones con la vecindad. Quizá  desarrolle  esta idea en otra entrada más adelante.
Oración por enfermos, familias etc. Esto es algo muy sencillo que se puede hacer con los más pequeños. Pueden tener una cajita de oración con los nombres de las personas. Se puede preparar tarjetitas para las personas por las que oramos.
Colaboración con proyectos  de ayuda social ONG, iglesia junto con los padres o familiares. Puede ser en una recogida de juguetes, alimentos, reparto de bolsas de comida,  etc

Clases de apoyo  a amigos, vecinos. Esto es ideal para chicos y chicas mayores.

Preparar bolsas de comida y productos básicos para indigentes: seguro que solemos ver a las mismas personas   pidiendo en el supermercado, o cerca de casa. Una idea bonita sería llevarles un libro, un paquete de alimentos y elementos básicos de higiene, además de saludarlos y charlar un poco con él o ella... a veces se sienten tan invisibles... También se puede orar por ellos.

Participar en actividades  sociales de la iglesia  como visitar hogares de ancianos  o  de niños. Esto se ha hecho en varias ocasiones desde nuestro Club de Exploradores local ( grupo scout) y ha sido muy positivo, tanto para los niños como para loa abuelitos. Normalmente se prepararan canciones que los ancianos disfrutan mucho, y  en ocasiones se les reparten tarjetitas y tratamos de conversar un poco con ellos. Les encanta que les abracemos.

Los niños del Club de Exploradores cantando en una resdencia de ancianos.

Voluntariado en residencias de ancianos, con los padres( lo suelen solicitar).
En las residencias de anciando suelen solicitar voluntarios para visitar a ancianos que sus familias no los atienden demasiado y que no lo suelen visitar con regularidad. Esto es algo muy bonito que podemos llevar a cabo con nuestros hijos; apartar un ratito un día a la semana para visitar a un anciano/a  en concreto y charlar con él/ella, jugar a  algún juego, leerle algún libro etc.. Es ideal conocer sus aficiones para saber sacar más provecho a la visita. Es algo así como "apadrinar un abuelo". Ellos suelen esperar con ansia ese momento de la semana.

Diario de oración familiar: los niños pueden llevar el registro de oraciones de la familia, con pedidos de intercesión, por enfermos etc
Apadrinar un niño en familia: nuestros hijos pueden escribir   a la niña o niño apadrinado y enviarles dibujos, poemas, etc. Pueden también contribuir con su dinero.
Tener una hucha para algún proyecto social y hacer pequeñas tareas extra para recoger dinero ( trabajo, al mismo tiempo)
Ser minisocio de alguna ONG ( algunas fundaciones  o ONG's  ofrecen esta posibilidad para hacer partícipes a los niños de sus proyectos, con aportaciones muy pequeñas.
Tareas de recogida de basuras en paseos, excursiones, salidas especiales con este motivo.
Voluntariado con animales. Se puede sacar a pasear a algún perro del vecindario ( cuando los niños  son pequeños, acompañados de sus padres) o ser voluntario de alguna protectora. 

Visita a enfermos; este es un clásico. Podemos organizar visitas familiares o conocidos  que estén enfermos y dejar que el niño prepare algo especial; un poema, un arreglo de flores, una manualidad, una tarjeta... Normalmente serán visitas cortitas, pero muy gratificantes para ambas partes. 

Hay muchas más cosas que se pueden hacer. Estas son las que de momento me han venido a la cabeza, y algunas que ya hemos levado a cabo en casa. Espero que os gusten  estas ideas y os motivéis  a poner alguna de ellas en práctica.
Os animo a compartir si habéis hecho ya algo de este tipo.

Un abrazo  y hasta la próxima entrada.