miércoles, 14 de febrero de 2018

El modelo educativo de Dios.

Para los que somos creyentes, preguntarnos "¿Cómo quiere Dios que eduque a mis hijos?" es algo natural y lógico.
Para empezar a encontrar respuestas tenemos que mirar hacia el pasado, al tiempo en el Dios daba instrucciones a su pueblo sobre cómo vivir.
Cuando preparaba este tema para el primer encuentro homeschooler que tuvimos en Alicante, recuerdo que me llamó mucho la atención la falta de escuelas en el antiguo Israel en contraste con las otras naciones que los rodeaban.
En todas esas culturas vecinas, las escuelas formaban parte del panorama educativo. Curiosamente no eran muy diferentes, ni en horarios ni en materias, a las escuelas de hoy en día en España. Para ellos, la educación adquirida en los centros educativos era clave para progresar en la vida:  para hacer crecer el negocio familiar, para conseguir una mejor posición social... ¿ Nos resulta familiar? Es muy humano.

Pero en Israel, el objetivo de la educación debía ser diferente. No debían centrarse en adquirir riqueza material, ya que su prosperidad dependería de su fidelidad a Dios, sino en tener sabiduría y en ser útiles a los demás.

Según nos enseña Proverbios, el principio (la fuente, la base) de la sabiduría es el temor de Dios, entendiendo como temor el conocerle, respetarle y amarle. Esa sabiduría que nace del conocer y amar a Dios  se refleja  tanto en las decisiones para nuestra vida como en nuestro trato hacia los demas, buscando ser útiles y ayudadores.




Es por esto que en el antiguo Israel Dios no legisló la existencia de escuelas. Dios encargó la educación a los padres porque eran ellos los más capacitados, los diseñados para transmitir a sus hijos qué era eso de vivir con Dios y para Dios. Para ello necesitaban pasar tiempo juntos, es por ello que Dios les dice en Deutoronomio 6:7-9 refiriéndose a la ley

" y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes".

Los padres tenían que mostrar en su día a día, en todo lo que hacían, que la Palabra de Dios con sus leyes y consejos, eran la guía de su estilo de vida. Esto no sería posible sin un estudio de las Escrituras y sin pasar tiempo juntos.

Podemos pensar que si no tenían escuelas, estos israelitas eran unos zoquetes, pero igual nos equivocaríamos. Estaban plenamente  capacitados para desenvolverse en su cultura y en la de los pueblos vecinos.

El estudio de las Escrituras debía animar a la alfabetización; la alabanza a Dios debía fomentar la poesía y la música; los israelitas utilizaban medidas de longitud, peso, volumen; tenían artesanos que dominaban las artes  y técnicas de su época;  desarrollaban actividades comerciales que los obligarían a aprender otros idiomas  y a conocer otras culturas; de la naturaleza y de su observación aprenderían cómo funcionaba el mundo. Incluso las mujeres podían aprender y ser emprendedoras como demuestra el capítulo 31 de Proverbios.

Y todo ello se aprendía en los hogares. Los padres no sólo proveían  de educación religiosa, sino también profesional.

Así que el modelo  de educación que Dios propone es como un taburete. El asiento, la educación, estaría apoyada sobre tres patas:

Primera pata: el estudio de las Escrituras.
Segunda pata: el estudio de la naturaleza.
Tercera pata: el servicio a la comunidad. Este último implicaría el aprendizaje de un oficio o profesión.


Este mismo modelo vemos que se repite en las escuelas de los profetas. Estas fueron creadas por el profeta Samuel. Eran los seminarios teológicos de su época, así que en principio los alumnos era jóvenes, no niños pequeños. Su función era capacitar a personas que luego serían líderes espirituales. La misión de esos líderes sería tratar de que Israel no olvidara a su Dios y lo que representaba para ellos como pueblo.

Para los que estéis interesados en averiguar más sobre estas escuelas podéis leer en el libro La Educación Cristiana, el capítulo 35: "Las escuelas de los antiguos hebreos". Y también en el libro Patriarcas y Profetas, el capítulo 58 "Las escuelas de los profetas". Ambos fueron escritos por la escritora Elena White y presentan de manera clara  cómo era el modelo educativo que se usaba en estas escuelas. Es plenamente aplicable a nuestro homeschool cristiano.

De nuevo aparecen las tres patas: estudio de la Palabra, de la naturaleza y el servicio a los demás.

No es hasta el exilio en Babilonia cuando los judíos introducen una educación reglada para los niños. Se crean las escuelas de las sinagogas. Los niños son educados desde los 6 años hasta su juventud, para intentar que no se perdiera el estilo de vida  ni la identidad del pueblo judío.
Aunque su principal tema de estudio eran las Escrituras, acabaron ,con el tiempo,  estudiando intensamente los comentarios a pie de página de los eruditos en su interpretación. Finalmente tanta opinión erudita hizo que la religión se llenara de opiniones o tradiciones bien alejadas del espíritu original del texto sagrado, de la idea que Dios tenía para nuestra vida. En vez de aclarar el camino hacia Dios, lo embrollaban.

Por ese motivo, José y María decidieron no enviar a Jesús a ninguna escuela de sinagoga. Sabían que lo que pudieran enseñarle allí solo le confundiría. Por ello se convirtieron en los mejores papás homeschoolers de la historia recuperando la antigua manera de educar en Israel. Os recomiendo leer el capítulo de la niñez de Jesús del libro " El "Deseado de todas las gentes" de la autora E. White.

Jesús aprendió a leer y escribir para acceder a las Escrituras puras, sin ningún comentario o interpretación añadida. Aprendió de la naturaleza al observarla y estudiarla. Y aprendió un oficio con el que poder ser útil en su comunidad.
Pero  no fue lo único, como todos los niños educados en un hogar equilibrado, era sociable,cariñoso, tenía buen humor, una voluntad inquebrantable, autodisciplina, sabía leer las intenciones de los demás...
También aprendió todo lo necesario en su época para ser alguien de éxito. Tanto Jesús  como Juan el Bautista confirmaron que el inicio de la sabiduría es el temor de Dios.

Llegados aquí recordemos para qué educamos en casa. ¿Queremos hijos con muchos conocimientos o queremos hijos sábios que sepan tomar buenas decisiones en la vida?
Los conocimientos están ahí a nuestra disposición, a la distancia de un "clic", en lo que dura un tutorial, en una lectura...

La sabiduría no es tan fácil de adquirir. Intentemos el método de Dios:

1. Estudio de las Escrituras para conocer lo que Dios quiere para mi vida. Esther está preparando una entrada sobre cómo incluir el estudio de la Biblia en nuestros proyectos. Esther, ahora ya no te puedes escapar :-)

2. Estudio de la naturaleza para desafiar nuestra mente.

3. Servicio a los demás para dar propósito a nuestra vida.

Todo lo que añadamos sobre esta base será para enriquecer la mente y la vida de nuestros hijos.


¡¡Feliz homeschooling cristiano!!

jueves, 4 de enero de 2018

Contar bendiciones.Adiós 2017

Ya  se despidió otro año, con sus más y sus menos... pero un año, sin duda, repleto
de bendiciones.


Me reservo  este momento tranquilo para echar la mirada atrás y rescatar  todo  recuerdo  que merece ser mencionado; todo aquello que hoy deseo agradecer a Dios en relación a esta aventura que muchas compartimos.
Paso a ennumerar, pues, algunas de las cosas buenas que me han pasado este año y que agradezco profundamente a Dios:

Este blog nació hace ya casi un año. Llevaba tiempo rondándome en la cabeza, Dios sabe por qué...Y aunque soy muy perezosa para escribir, decidí vencer la pereza y ponerme a ello. Sabía que había un propósito para todo ello, pero no sospechaba que seria tan bueno. Dios sabe... por qué me seguia insistiendo aunque yo me resistiera.
El abrir el blog me hizo pensar en convocar un semana motivacional y de oración para mamás homeschoolers... Bueno, todas estas ideas me vienen cuando paso rato en oración, así que en realidad  sé que no son mías.
La semana de oración, gracias a mis colaboradoras, fue un éxito, y muchas mamás se fueron uniendo al proyecto durante la semana.  Fue una enorme bendición espiritual que nos unió mucho entre nosotras y que dejó serias secuelas... Tuvimos participantes hasta de Argentina!


Sí, el grupo  de whatsapp temporal, que debía durar una semana, continuó hasta el día de hoy. Debo dar gracias a Dios por este grupo, porque es una fuente de bendciones, apoyo y cariño inagotables.
El grupo me ha permitido encontrar mamás preciosas que lidian las mismas batallas que yo y que se aferran a la misma esperanza en un Dios que nos sostiene en nuestras dificultades y que también se goza en el apoyo que nos brindamos unas a otras. A algunas mamás ya las conocía, pero a otras las he descubierto  a través de este grupo. Todas ellas son maravillosas. El orar por sus preocupaciones cada día y saber que ellas me tienen también a mí en sus oraciones ha sido una experiencia única. Juntas hemos crecido, hemos superado baches, tristezas, compartido alegrías, experiencias...GRACIAS A TODAS DE CORAZÓN Y A DIOS POR PONEROS EN MI VIDA.

 Este año se me fue  a Madrid mi compañera de batallas  y coautora del blog Rebeca Gavín... ¡¡cuánto la echo de menos!!! Pero mirando atrás, agradezco a Dios por este par de años que me ha regalado al tenerla cerca, poder hacer planes juntas, reunir a nuestros hijos en proyectos comunes, preparar los encuentros de Homeschooling, orar juntas mientras paseábamos, compartir nuestros bajones y animarnos mutuamente. Seguimos en la brecha, volando en las las del aire...aunque  estemos un poco más lejos ¿verdad, Rebeca? Todavía nos queda mucha tarea por delante...

El  2017 me trajo una gran alegría: mi hijo  mayor fue admitido en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Alicante (EASDA), después de superar los dos exámenes requeridos y sin necesidad de homologar su titulo de High School.Agradezco a Dios porque a día de hoy está motivado y trabajando de forma seria y responsable, y obteniendo  además muy buenas calificaciones.  Se cierra pues, con final feliz,una aventura  que comenzó hace 11 años y que,  a pesar de la incertidumbre de la últim etapa, Dios ha llevado a buen término, abriendo puertas insospechadas...de nuevo nos llevó sobre sus alas desafiando al viento contrario y llevándonos a una isla de paz, aunque no exenta de nuevos retos.

Paloma, Esther y Rebeca, de izquierda a derecha

2017 fue un año de encuentros y reencuentros; encuentros con personas que sólo conocía virtualmente, como mi querida Paloma Estorch, a la que pude conocer en persona en Biocultura, hace apenas mes y medio. También pude conocer a toda su familia (encantadores), y ella a la mía. Un encuentro precioso.

Reencuentros con mamás homeschoolers que hacía mucho tiempo que no veía, como las mediáticas Ketty Sánchez y Laura Mascaró,a las que tuve el privilegio de tener en casa en momentos distintos de este mismo año. Un placer total... cuánto se aprende de vosotras!

En febrero de 2017 también tuvimos en Sagunto nuestro tercer encuentro de Homeschooling cristiano, gracias a Patricia, que nos prestó muy amablemente su casa. Allí nos dimos cita muchas  de las familias del grupo de whatsapp que antes he mencionado. Tuvimos talleres y compartimos experiencias. Fue un momento entrañable también de encuentros y reencuentros... una alegría verte allí, Irene. Gracias a  todos los que colaborasteis: Rebeca,Mery, Loida, Maijo, Patri y Jero...y las que hicisteis el esfuerzo de venir aunque el pronóstico del tiempo era para echarse para atrás.
Maijo de cuentacuentos en el encuentro de febrero


Agradezco un año más de paz y protección de parte de Dios al permirtime disfrutar de las clases con mi hijo de 12 años, Sergi. En realidad estudiamos y aprendemos los dos; investigamos juntos y desarrollamos proyectos como el del PAN, que nos ocupó casi todo el último trimestre del año. Fue un éxito y dio mucho de sí... ya os contaré.

Este curso también comenzó clases de fútbol dos días a la semana, con lo que está feliz y además con tres amigos de la iglesia... un lujo total.

En fin, agradezco sobre todo porque Dios estuvo ahí, siempre infundiendo ánimos, dándome nuevas energías, ayudándome a superar miedos e inseguridades, y supliéndome de fuerzas para cada tarea que me enconmendó, como mi participación en el Camporé de Exploradores, que fue una "currada"impresionante, pero valió sin duda la pena todo el esfuerzo y  el tiempo empleado en ello.Por cierto, me encantó
veros a algunas de vosotras, aunque fuera fugazmente ( Raquel, Miri,  Lara, Patri...).

Con la seguridad de que "hasta aquí nos ayudó Jehová"(1Sam 7,12), me presento confiada y tranquila ante este nuevo año 2018, sabiendo con certeza que Dios nos llevará en sus alas y con él "haremos proezas" (Salmo 60,12), otra vez.








domingo, 26 de noviembre de 2017

ALMANAQUES DE ADVIENTO

 Una vez más comienza la cuenta atrás y ya casi estamos en diciembre...Me encanta diciembre porque ¡vuelven los almanaques de adviento!.
Cuando era pequeña, mi madre ( que siempre ha sido una adelantada a su tiempo) nos compraba esos almanaques troquelados pop up que sólo vendían en El Corte Inglés o Galerías Preciados.
Cada día nos reuniámos toda la familia es una especie de ritual en torno al almanaque para "abrir la ventanita" . Entonces mis padres sacaban los regalitos y nos los repartían a los cuatro hermanos, casi siempre era algún dulce  tipo  paragüitas de cholocate, o los famosos "pitagol" (¿alguien se acuerda del pitagol?).
Algo tan simple y tan especial...  se convirtió en una tradición familiar  que también nosotros hemos continuado con nuestros hijos.

Ahora los almanaques están por todas partes: de chocolatinas, de lacasitos, de  kinder, de lego etc...


Este lo hicimos  hace años
Yo, que llevo unos cuantos años siguendo esta tradición ( mi hijo mayor tiene ya 20 años) he ido evolucionando hacia almanaques menos consumistas, por decirlo así, y más educativos, y más relacionados con el adviento, que es en realidad los que celebramos, lejos del espumillón, las muñecas de famosa o las burbujas de Freixenet. 



¿Almanaque con propósito? suena bien.

Es verdad, que como mamás homeschoolers, siempre queremos utilizarlo todo con fines de aprendizje, y ...¿por qué no? ¿Por qué no meter en cada bolsillito, calcetín, o sobre numerado, una nota con un versículo  para leer juntos y comentar, por ejemplo?

Os doy algunas ideas de las que yo he puesto en práctica:


  •  Versículo o porción de la historia del nacimiento de Cristo( se puede acompañar de dibujitos pegatinas etc, para hacerlo más bonito).

  •  Tareas de cariño para hacer ese día  (puede ir acompañada de un versículo bíblico relacionado con la acción). Ejemplo: da tes abrazos, haz una tarjeta especial para los abuelos, escribe una nota de agradecimiento para alguien etc.También decorado  con motivos navideños, guirnaldas etc.

  • Versículos con profecías mesiánicas ( este para los más grandes). Puede estar sólo citados para que los busquen en la Biblia  y se comente en el devocional de la mañana.

  •  Tareas de oración: cada día orar por un motivo especial o por una persona en particular. 

  •  Versículo bíblico más tarea navideña: hornear galletas, tarjeta de navidad, hacer un adorno etc



Todas estas ideas quedan mucho más especiales si las adornamos o bien con nuestras ilustraciones  ( si se nos da bien) o con pegatinas, recortes... Además podemos también meter una sorpresita acompañando el mensajito, o bien de tipo dulce o lo que se nos ocurra. Pueden ser regalitos hechos por nosotras.


  • Algunos días pueden haber pistas o enigmas para encontrar la sorpresa, que si queremos aprovechar   para practicar idiomas, las instrucciones pueden estar en inglés para repasar preposiciones, direcciones ( left, right ...). También  pueden aparacer en días consecutivos partes de un puzzle, que una vez armado,  resultará ser  el mapa del tesoro o  un enigma a resolver.


  • Otra idea es incluir vales  para realizar actividades con los padres: " vale por una convidada con mamá e ir a ver el Belén", por ejemplo.


En cuanto a la forma del almanaque, encontraréis infinidad de ideas en Pinterest, reciclando materiales y a muy bajo costo.Ahí podéis echar a volar vuestra imaginación y aprovechar para hacerlo   junto con vuestros hijos, que es lo más divertido...así trabajamos también manualidades.
Si se nos echa el tiempo encima también podemos adquirir uno de esos que vienen con bolsillos   e ir rellenándolos día a día.



Os pongo algunas fotos de mensajitos de años pasados hechos por mí para mi hijo pequeño y algunos hechos por él para mí ( yo también tengo sorpresa cada día... síiiiiiiii!!!


Estos mensajes me los hizo mi niño para mí.

Estos y los de absjo son hechos por mí para mi hijo.


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jueves, 5 de octubre de 2017

Y después del Homeschooling...¿qué?

Mi hijo leyendo una revista de historia durante un viaje en tren
Desescolaricé a mi hijo mayor  el verano que cumplía 10 años.Hace ya una década de eso.
Como toda madre que se lanza a un abismo desde donde no se ve el suelo, la incertidumbre siempre ha estado cerca, mirándome de reojo...con esa mirada furtiva  y desconcertante que a menudo  descoloca... Ya me entendéis... ¿estará aprendiendo suficiente? ¿qué futuro le espera? ¿ habré hecho lo correcto?
El caso es que pasaban los cursos y él cada vez era más independiente; yo iba haciendo menos y él iba adquiriendo mayor autonomía... A veces esa autonomía nos asusta porque no podemos evaluar muy bien su nivel, no controlamos todo y eso a las madres, seamos sinceras, no nos gusta. Aunque en realidad, debería ser uno de los objetivos más importantes cuando decidimos educar a nuestros hijos en casa: que aprendan a buscar sus recursos,  a  valerse por si mismos,  a desarrollar una mente crítica e independiente , que se desarrollen como personas maduras y capaces  de tomar sus propias decisiones ... y además que sean personas buenas e integras (¡qué falta hace esto!, sniff...)
Pues así es como pasó con mi hijo.
Acabó sus estudios en Clonlaa School y obtuvo su diploma de High School.
Observando aves, una de sus pasiones
Ahora la gan duda era ¿le homogarían? Iniciamos los trámites para homologar ... Pero nos la denegaron (pero seguimos luchando para conseguirla).
He aquí  la gran incógnita de muchos padres que matriculan a sus hijos escuelas extranjeras a distancia, con la esperanza de que el gobierno valide el título.
  Pero, el asunto es así: a veces se homologa, y
otras no. Y hay que estar preparado para la segunda opción...
Y si no se homologa ¿hay alguna otra puerta? Claro que la hay, y puedo afirmarlo  desde la experiencia.
Una opción son los grados superiores de   formación profesional, a los que se puede acceder por examen y sin requisitos académicos.  Además, después del  grado (que son dos años) puede cursar una carrera universitaria, dentro de la misma rama de estudios.El problema es que a mi hijo no le gustaba nada de lo que había.
Uno de sus dibujos
Su obsesión era ( y es) la historia y fuera de eso no veía la luz.
Pasó un año y  como último recurso decidió ( a medias) estudiar un grado superior de informática.  Pero no lo veía nada entusiamado. Yo pasaba las madrugadas pidiéndole a Dios una salida...algo que lo motivara. Un dia navegando por internet me encontré con los Estudios de  Arte y Diseño...estaban los grados, de dos años (equivalente a los grados superiores de formación profesional) y los Estudios Superioires, de cuatro (equivalente a estudios universitarios) y entoces me dije.....
¡¡¡LO TENGO!!! A Elías siempre se le ha dado muy bien el dibujo, y pensé que esto podría gustarle.
Recuerdo ese día y ese momento  en que me dijo... "eso no está mal".... (yupiiii pensé yo,  y casi salto,aunque me contuve).   Tras valorar y comparar las opciones se decidió por  Estudios Superioires de Diseño Gráfico.Vimos que podía entrar sin requisitos, pasando dos exámenes, uno de conocimento general y una prueba específica de diseño. Y empezó la cuenta atrás... tenía poco tiempo para preparar las pruebas. Y llegó el momento.
Del primer examen salió contento... " me lo he pasado bien y todo", me confesó a la salida.
Pues sí, después de 10 años sin hacer ni un sólo examen, para él había sido como coser y cantar.
Uno de esos miedos que a veces tenemos los padres, estaba superado.Volver al sistema no suponía un problema.  Aprobó  la prueba, claro está.
Un mes y medio después se presentó al examen específico, que constaba de una parte teórica y dos de dibujo.
Sólo había 32 plazas  y se presentaron muchísimos. Mi hijo entró en lista. Uff...¡ qué respiro!

Lleva ya tres semanas asitiendo a clase, y lo veo animado, llevando sus trabajos al día, y parece contento. Está haciendo algo que le interesa y con lo que puede tener un futuro profesional. Y nada impide, por otro lado, que pueda hacer Historia más adelante, con título o sin título, ya que cuando acabe Diseño ya puede acceder por prueba para mayores de 25 años, y sacárselo sin prisas mientras   hace sus pinitos de diseñador gráfico y va consiguiendo ingresos.

Además de todo eso, mi hijo es un joven culto, con ideas propias, ávido lector, amante de la naturaleza y al tanto de la actualidad. Es un  chico comprometido con su entorno y su sociedad, que trabaja de monitor en campamentos infantiles cada verano y también durante el año en nuestro club local de Exploradores.
NO, nunca me arrepentí de sacarlo de la escuela, ni siquiera por el hecho de que no le hayan homologado el título. Ir a la universidad no lo es todo en esta vida, aunque aún  no está descartado, pero hay otras vías, y puede que mejores...
Con Sergi, mi hijo menor, todo es distinto, porque él es distinto. Pero no tengo miedo, sé que Dios proveerá pase lo que pase y con su doce años lo veo desarrollándose con normalidad en todos los ámbitos. Y sobre todo es un niño muy feliz.
Te invito a dejar lo miedos y disfrutar con tus hijos, a dejar que se  suelten y elijan sus caminos, tú vas a disfrutar también del proceso; y si la incertidumbre te mira  desafiante desde un rincón, sácale la lengua y dile que no te asusta. ¿Y el futuro? Dios dirá. Basta a cada día su propio afán.




domingo, 1 de octubre de 2017

BENDITAS PREGUNTAS


Nunca desestiméis el valor de una pregunta.
Una pregunta implica un interés, un deseo de saber; nunca debe ser puesta aparte para  ser respondida en otro momento, porque puede que el interés se diluya y se esfume para nunca regresar.
Parece drástico, pero  es así. 
La  pregunta  de un niño es la oportunidad de oro para que fluya el aprendizaje  sin presión, de forma natural, pues es fruto  de la  curiosidad sincera del niño y por tanto, sus sentidos estarán más que dispuestos a escuchar  lo que  nosotros le respondamos.

¿Cuántas veces nuestros hijos preguntaron algo y como estábamos muy ocupados, lo dejamos para después?  tal vez ni nosotros mismos volvimos a sacar el tema, porque lo olvidamos por completo; o tal vez intentamos reponder a la pregunta cuando la curiosidad había migrado a un lugar más templado.

La ventaja de educar en casa es que hemos aprendido por experiencia que las preguntas son mágicas, y que la vida es una fuente constante   de aprendizaje. No desconectamos porque estemos fuera de horario escolar o  porque sea fin de semana. Además, no hay un lugar fijo para aprender; la calle, el campo, la cocina etc, son aulas increibles que ofrecen mil posibilidades. Las preguntas surgen en cualquier lugar y situación y tratar de responderlas con agilidad y disposición es una invitación  a que los niños sigan preguntando cada vez que  surja la curiosidad.

Por poner un ejemplo, os cuento mi experiencia de la semana pasada:

Mi hijo el mayor (20), que está muy al tanto de la actualidad, me envió el otro día un whatsapp  que decía: "Toys are  Us en quiebra". Lo leí en voz alta con sorpresa, delante de mi hijo pequeño (12), quien  inmediatamante  preguntó: "mamá ¿que es estar en quiebra?  (el que la palabra quiebra fuera unida a Toys are us, tienda que  le es muy familiar, fue el factor decisivo que creó la necesidad de conocer su significado).
"Bueno, pues...." No estaba segura de poder responder con propiedad, así que le invite a sentarse conmigo y buscar juntos sobre ello. Así lo hicimos... al final resultó que tuvimos una clase de economía  fantástica  sin que lo tuviéramos previsto. 
Por ello, tengo muy claro, que no importa dejar a un lado el programa que tenga  planeado, o dejar un momento lo que sea que esté haciendo... una pregunta exige una pausa, un paréntesis que  dará su fruto.
Quizá esa pregunta creará un interés mayor y abrirá puertas hasta entonces cerradas, o tal vez sea satisfecha rápidamente y ahí quede todo ( al menos, de momento). Nunca se sabe.

Otra cosa muy importante que debemos tener en mente es que NO HAY PREGUNTA TONTA.
No debemos despreciar ninguna pregunta por rara, o irrelevante que nos parezca desde nuestra mente de adulto. Toda pregunta ha de tratarse con respeto, porque en primer lugar respetamos a nuestros hijos y no queremos darles un mensaje incorrecto  tipo:... "vaya, pensaba que eso ya lo sabías..."o "Hijo mío, eso es más que obvio...",porque pueden sentirse  ofendidos  o avergonados y, como consecuencia callar la próxima vez por miedo a que la pregunta sea tonta o inoportuna y los dejemos en evidencia.

En clase, los niños preguntones molestan. Conozco un niño al que su maestra tenía manía porque preguntaba demasiado e interrumpía sus clases, como así se lo hizo saber a su madre. Ella quedó perpleja  pues no entendía que la curiosidad natural de su hijo fuera algo reprobable. Decidió sacarlo de la escuela y encargarse ella misma de su educación escolar.
Ese niño siguió preguntando, ahora sin miedo a ser criticado, y su madre se entregó de lleno a satisfacer su necesidad de saber, sentándose a su lado, abriéndole nuevos mundos, aprendiendo con él... No hay nada más bonito que ver a un niño florecer así, ... y descubrir que  no hay límites  para el apredizaje... ni preguntas tontas, ni demasiadas preguntas....
No importa si no sabes la respuesta, aprovecha para aprender junto a tu hijo, tú también crecerás...




domingo, 3 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE: CALENTANDO MOTORES

¡¡Muy buenas!! Ya estamos de vuelta de vacaciones y haciendo planes par comenzar con fuerza.
Es el momento de poner la casa a punto, planear el curso, volver a la rutina... y también es a veces momento de bajón, porque de repente se nos echa todo encima...

Después de unos cuantos años de Homeschooling, mi experiencia me dice que es mejor tomárselo con calma y comenzar sin prisas... es preferible  no arremeter con las clases a lo loco si no hemos puesto nuestra casa  en orden, establecido metas y objetivos para el curso y tomado tiempo para reflexionar, leer, y poner también a punto nuestro espíritu.  

Por ello, sabiendo que muchas pasáis por lo mismo, os dejo estos simples pero útiles  consejos para que el comienzo sea menos traumático y más emocionante.

1. PON EN ORDEN TU CASA:
La casa después de las vacaciones  se encuentra  a veces en un estado  algo ( o muy) caótico. Pasamos mucho tiempo fuera, entramos , salimos y no dedicamos tanto a la casa... algo normal y necesario. El caso es que  a la vuelta, hay que meterle mano... y bien. 
Mi consejo es que hagáis una limpieza y orden profundo antes de comenzar con las clases. Os quitaréis un peso enorme de encima, Si no llegáis a todo, preparad aquello que más  necesitéis tener en orden: los armarios, el material escolar, los juguetes etc... y lo demás podéis ir programándolo por semanas una vez iniciada ya la rutina escolar.

Hciendo selección de libros. Unos quedan, otros se van.
Yo empecé este verano el plan Kon Mary(La Magia del Orden),  y la verdad es que me está siendo de mucha utilidad; sobre todo me ha dado valor para deshacerme de un montón de cosas que sólo hacían bulto y no servían para nada...
 Me gustó el hecho de ordenar por categorías, primero ropa, luego libros y papeles etc...
Es importante que involucres a tu familia y que los niños colaboren, especialmente con  el orden de sus propios espacios..
Ayer acabamos de ordenar y limpiar la habitación de Sergi. Lo hicimos juntos, y lo que amenzaba con ser un día tedioso y pesado, se convirtió en una actividad cooperativa, de diálogo y casi diría divertida. Apartamos juguetes  y libros que ya no usaba (y los pusimos en bolsas para donar a otros niños) tiramos cosas inservibles y estropeads... Al final, todo  quedó en sus sitio: un lugar para cada cosa, y lo más importante es que él tomó sus propias decisiones en el proceso. Espero que eso ayude a que  se esmere en mantenerlo así de ahora en adelante.

2. PREPÁRATE ESPIRITUALMENTE

 Levántate un poco antes de lo habitual estos días de preparación. Lee un rato la Biblia, atesora promesas divinas que puedan ayudarte en momento de bajón o de flaqueza ( ten a mano un cuaderno para anotarlas).
Ora por la dirección de Dios en tus planes de estudio para tus hijos, y para todo lo demás ( orden, horarios, comidas...).
Ahora es el momento de dedicar más tiempo a estar a solas con Dios. Para ello, tendrás que madrugar... calcula que te dé tiempo a ello antes de que se levanten tus hijos. Sé que es duro después de los horarios más laxos del verano, pero crééme.... ¡¡Vale la pena!! Realmente, teniendo en cuenta este punto, los tros dos ruedan más fácilmente...

3. REFLEXIONA Y REFRESCA

Aunque sean días ajetreados y tengamos la casa "patas arriba", tomaos tiempo al atardecer o cuando os venga mejor para sentaros  con libreta y bolígrafo en mano.
Reflexiona   y toma notas sobre qué falló y qué funcionó el curso anterior. 
Apunta metas y objetivos para este año ( viene bien recordar por qué motivos empezamos esta aventura, si lo tenemos por escrito, es hora de revisarlo).
Haz una lluvia de ideas de  actividades o proyectos que se os ocurran para este curso.
Lee  o relee libros o webs sobre educación, para refrescar cosas que sabemos pero que conviene recordar o  también  con el fin  de recoger ideas nuevas .Yo repaso La Educación de E. White  cada año,  entre otros.
Puede ser útil mirar blogs  de otras familias y ver cómo lo hacen ellos... pero que no cunda el pánico... las cosas no son tan perfectas y maravillosas como aparecen en los blogs...Coge ideas pero no te frustres...

Entonces y sólo entonces...

4. PLANIFICA

Ahora, con las ideas más claras y la casa ordenada ( hasta donde se llegue)  ya puedes ponerte a planificar. 
Planifica según la edad de tus hijos, lógicamente. Establece rutinas básicas semanales y  diarias ( de menos a mas según la edad). 
Si tienes hijos de diferentes edadaes estaría bien que coincidan en alguna actividad a lo largo del día.
Entre las rutinas semanales puede estar salidas al campo ( observación de la naturaleza), un día a la semana de cocina,  visitas a los abuelos etc...
Establece rutinas diarias sencillas y que puedan cumplirse cada día:
Algunos ejemplos:
- Ratito de cantos y  devoción  matutina (  tratar un versículo bíblico o leer una porción de algún relato bíblico.
- Rato de lectura en voz alta . En esta actividad se pueden unir todos.
- Tiempo de estudio asistido ( con vosotros delante)
-Tiempo de estudio  personal ( actividad que puedan hacer solos mientras estáis cerca y aprovecháis para hacer tareas de la casa, la comida, preparar algún material educativo...)
- Actividad manual para la tarde
Etc

Y recuerda que las rutinas son para ayudarnos y darmos  seguridad , pero no para esclavizarnos.
Estate lista para romper con la rutina cualquier día porque  de repente surja una pregunta, una actividad inesperada, una visita etc...y  quédate con la conciencia  muy tranquila porque el aprendizje no se  para nunca... sino que continúa.

No seas tampoco muy rígida  con las rutinas diarias; no establezcas un horario demasiado apretado  pues hay que dar lugar a la espontaneidad   de los niños y a sus intereses y además te frustrarás antes... Si un día están muy inspirados con el juego... déjalos jugar, porque el juego es   una parte fundamental de su aprendizaje. Tal vez, otro día necesiten más tiempo en un área y no os dé tiempo a todo lo programado... esa es la ventaja del homeschooling, ¿no?,  el poder amoldarnos a la necesidad  del  estudiante y de su circunstancia.Aprovechemos esas ventajas, pues.


En mi caso, mi pequeño está a punto de cumplir 12 años, así que  yo  me lo tengo que currar un poco más...Sí, yo estoy ahora mismo  en ese proceso que acabo de exponer... Estoy con el orden y  la reflexión: leyendo, apuntando, ordenando papeles... Empezaré la semana que viene a preparar horarios  y todo lo demás, mientras asigno a Sergi tareas sencillas tipo lecturas, algún ejercicio de mates etc...
 Ya   tengo una lista en mi lluvia de ideas: continuar con el alemán, más observación de la naturaleza,  trabajo en el huerto, incluir bricolaje, proyectos diversos....

 Os compartiré mis planes una vez los tenga claros, por si os pueden servir de ayuda.

Os deseo a todas un feliz año de homeschooling con un muy muy bien comienzo. Superada esta primera etapa de vértigo, todo fluirá mucho mejor,



Hasta pronto!

Os dejo un enlace  de mi antiguo blog con ideas sobre organización:


miércoles, 21 de junio de 2017

El homeschooling no es para mí II



Nuestros hijos "en clase" juntos
En esta segunda parte, me gustaría centrarme en el periodo desde  los 6 a los 13 años.

Aquí entramos de lleno en la etapa escolar. Y también empiezan las "neuras".
Lo primero que debemos tener claro es la situación legal del homeschooling en nuestro país. Sabiéndolo podremos tomar las mejores decisiones para nuestra familia.

En caso de hacer homeschooling debemos prepararnos emocionalmente para resistir la "tentación de la comparación" y para vencer al dragón de "todos lo hacen así".

Para ello debemos entender 4 cosas fundamentales, que a mí personalmente me costó bastante asimilar.
Supongo que a muchos de los educados en el sistema escolar convencional les tocará pasar por  el mismo camino de aceptación e interiorización de estos principios. Con el tiempo se consigue.

Esos cuatro fundamentos del homeschooling son:

Primer fundamento : No existe una norma que establezca una edad fija para adquirir un conocimiento.
Jugando al aire libre y "construyendo"
 escalones
Dicho en román paladín o cristiano de toda la vida : que no tienes por qué enseñar el sector primario, secundario y terciario forzosamente a los 8 años (en tercero de primaria). Igual lo puede aprender más tarde y no pasa nada. El mundo no se para ni hay ningún cataclismo cósmico.

Segundo fundamento : Jugar no es perder el tiempo.
Jugar es uno de los medios naturales a través de los que aprenden los niños. El otro es la imitación. Y muchas veces ambos se combinan. La enseñanza basada únicamente en la memorización y repetición de conceptos es estéril para muchos de nuestros niños.

Tercer fundamento : Cada niño puede tener una forma de aprendizaje distinta.
El método que con uno puede ser útil, no tiene por qué funcionar con otro. Hay niños muy visuales, otros auditivos, otros aprenden a través del tacto y el movimiento. Si no descubrimos cómo aprende mejor nuestro hijo podemos tener problemas. Adapta tu escuela a tu hijo.

Cuarto fundamento : Tengo la posibilidad de seleccionar lo que aprende mi hijo.
Tengo la responsabilidad de crearle un curriculum de temas que le interesen, rico y variado, que se adecue a las necesidades del mundo actual, que le permita desarrollar sus facultades mentales, pero también las físicas, emocionales, espirituales y sociales. Si para ello debo dejar de lado los libros de texto, o parte de ellos, no pasa nada.
No podemos ser esclavos de los libros de texto, al igual que no debemos serlo de ningún sistema. No podemos estar atados a los libros de texto ya que son una herramienta, no un fin. Son tan solo un medio para organizar el conocimiento.

Aquí es cuando asoma la patita "la tentación de la comparación". No queremos que nuestros hijos queden por debajo en cuanto a conocimientos o destrezas. Miramos lo que hacen otros en las escuelas y eso puede llevarnos a perder el norte, olvidar los fundamentos y meternos a enseñarles contenidos de forma inadecuada.

Y hete aquí que el dragón "todos lo hacen así" no solo asoma la patita, sino que mete medio cuerpo por la puerta. "Todos aprenden así", "todos saben esto", "todos reaccionan así", "todos piensan así"...Si lo dejamos entrar en nuestro homeschool, se lo come, lo destroza.

Hasta aquí todo muy bonito. El homeschool teórico es genial. Pero claro, hay padres (entre los que me incluyo) poco creativos, incluso puede que muy cuadriculados, a los que se les hace complicado hacer las cosas de manera diferente a cómo las hicieron con ellos. Los padres así necesitamos unos parámetros mínimos a los que a agarrarnos para conseguir el equilibrio. Somos los que más necesitamos resistir la tentación y aplacar al dragón. Para los padres del  tipo C (cuadriculados) he preparado una selección básica y general de orientaciones para la etapa de los 7-13 años. Siempre tratando de respetar los fundamentos del homeschooling.

Luego están los padres del tipo L (liberados). Mi marido sería un ejemplo de ello. Son los que se sienten libres de ataduras y convencionalismos, piensan fuera de la caja, creativos, treméndamente curiosos, muy buenos en captar la transversalidad del conocimiento. El riesgo para ellos puede estar en ser algo anárquicos o desordenados. Tal vez pueden necesitar ayuda para ceñir los contenidos a la situación real del niño. Les puede costar centrarse y darle el niño únicamente lo que necesita en ese momento. Para ellos también y tratando de respetar su libertad van los mismos consejos  para esta franja de edad.

Buscando, he encontrado el siguiente listado sobre una edad aconsejada a la que introducir los conocimientos. Las edades son orientativas ya que habrá niños  más precoces o interesados  en algunas áreas, mientras que otros son más tardíos.  En las áreas que no les gustan tanto, nos toca a los padres estimularlos, despertar su curiosidad, demostrarles su utilidad  y presentárselos en un formato que les sea factible de asimilar. En otra entrada trabajaremos el concepto del proyecto como método educativo para trabajar diferentes aspectos de manera simultánea y transversal. Hasta entonces puede serviros esta propuesta.

Lectoescritura: inicio a partir de los 6 años hasta los 8.
                         Después se seguirá ampliando vocabulario, mejorando la compresión lectora, introduciendo los conceptos gramaticales básicos, corrección de la ortografía y mejora de la caligrafía.

Matemáticas:

     Tablas de multiplicar:  a partir de los 7-8 años.
      Divisiones, uso de la moneda, sistemas métricos, sistema sexagesimal a partir de los 9-10 años.
     Geometría, fracciones, potencias y conocimientos básicos de estadística a partir de los 11-12 años.
     Álgebra a partir de los 12-13 años.

Ciencias: Pueden introducirse a partir de los 8-9 años

Historia : Sin problemas desde los 10-11 años.

En estas áreas, los educadores homeschoolers defendemos que,  en caso de que el niño no muestre un interés claro por un tema, es mejor una intoducción tardía, ya que los niños tendrán más madurez para asimilar los conceptos con mayor facilidad. Una introducción precoz de conceptos no garantiza un mejor aprendizaje. La madurez sí.

Como material para  curiosear os dejo este enlace  
Excepto la primera parte dedicada a los colegios convencionales, el resto me parece un listado interesante de las capacidades que se espera que pueda desarrollar un niño durante los años de educación primaria. Me gusta que su enfoque esté basado no en la adquisición de conocimientos, sino en el desarrollo de capacidades.

Para terminar mi testamento de hoy, a la pregunta "¿Por qué fracasa el homeschool entre los 6 y los 13 años?" podemos responder:

- Cuando los padres no consiguen motivar y hacer divertido su cole en casa. El aburrimiento acaba con las ganas de aprender de los niños y los padres acaban perdiendo la paciencia.

- Cuando se imita completamente al sistema escolar estandar. En casa no funciona. Hay que crear el método de cada hogar-escuela. Acabamos tomando ideas de muchas fuentes distintas para enseñarle a cada niño de la mejor manera para él.

- Cuando no se incluyen aspectos olvidados en los libros de texto convencionales: cocinar, coser, manejar herramientas, llevar la economía familiar, cultivar, cuidar de los animales...

- Cuando el concepto de homescooling es rígido. Debe ser flexible, tanto en tiempos como en contenidos.

- Cuando descuidamos el aspecto social de los niños. Necesitan conocer su entorno cultural y saber manejarse en él. Cuanto más podamos hacerlos interactuar con diferentes personas y situaciones, mejor.

- Cuando no conseguimos organizar nuestra agenda para dar prioridad a su formación y no conseguimos mantener una rutina que les de estabilidad para concentrarse.

- Cuando nuestros niveles de fustración, inseguridad o ira no permiten que seamos coherentes con la tarea de educar, ni que tratemos bien a nuestros hijos.

- Cuando no tenemos claros nuestros objetivos al educar en casa.

- Cuando olvidamos los motivos por los que hacemos homeschooling.

- Cuando los problemas familiares (económicos, de disciplina, de comportamiento...) interfieren en el homeschooling a tal punto de hacerlo inviable.

- Cuando uno se encuentra ante una crisis tal que decide no continuar.

Educar en casa no es fácil. Hay días preciosos, otros mejor olvidarlos. Así que si estás en un momento de crisis no te desanimes. Reflexiona. Busca el origen del problema. Algunas veces estará en el niño, pero muchas más será el adulto la causa o el catalizador del problema.

Te animo a poner tus problemas en las manos de Dios. La oración es la mejor ayuda ante las crisis. Estoy segura que para la gran mayoría de ellas vamos a tener una solución a nuestro alcance.

¡Ánimo y feliz homeschooling! Los días buenos se atesoran y los malos pasan.
Siéntete libre, sé libre y enseña a ser libre.