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viernes, 3 de febrero de 2017

Día 7: Conclusión semana de motivación y oración.

Espectacular escenario, una de estas mañanitas, orando por todas vosotras
Ha sido una semana intensa, una semana de crecimiento espiritual... una semana de auténtico subidón a todo nivel. Debo confesar que tenía como propósito de  año nuevo intensificar mi vida de oración, y ,como decía en el post del domingo 29, necesitaba   lograr ir "repostando" durante el día del combustible celestial, ya que a veces llegaba la noche sin casi fuerzas, agotada, irascible, con la reserva en alerta...Pues bien, esta semana motivacional y de oración para mamás homeschoolers, ha hecho el milagro... hace tiempo que no me sentía tan llena, tan vibrante,  ni con tantas ganas de ser usada por Dios,  ni tan feliz...Además, me he sentido taaaan unida a todas vosotras, a vuestros anhelos, vuestras luchas, tan animada con vuestros comentarios positivos, con vuestras alegrías...
Sin duda, Dios ha dirigido este proyecto desde el principio y le estoy enormemente agradecida.

He conocido a mamás maravillosas, algunas del otro lado del charco ( o"allende los mares", que queda más literario) y me he sentido más cerca que nunca de aquellas que ya conocía...Con alguna que tengo por aquí cerquita he disfrutado de un paseo  de oración por el campo, con alguna otra, que tengo más lejos he compartido oración por teléfono, con otras he chateado  e intercambiado ideas,  palabras de ánimo, incluso risas... y a todas... hasta las que os habéis enganchado a ultima hora  os he llevado en mi corazón. Y creo que vuestro sentimiento también es el mismo.

Esta semana concluye, lo digo con algo de pesar, pues ha sido muy especial...Es verdad, como dice mi amiga Etna, el grupo ha sido puro amor... nuestros corazones han latido juntos. Es una frase muy cursi, lo reconozco.... y yo no soy de este estilo, pero es que es la verdad... y tenía que decirlo.

Pero no quiero que acabe aquí. No puede acabar aquí, porque esto...no ha hecho más que empezar.
Por ello,tengo un par de pedidos para todas vosotras.

1. Que no dejemos de orar las unas por las otras y  por nuestras familias; que tratemos de mantener contacto y nos apoyemos en cada situación de crisis,  proyectos, desafíos...Mantengamos vivo el espíritu  que hemos vivido estos días. Oremos para que desde nuestro riconcito podamos empezar a cambiar el mundo.... aunque sea el que tenemos a nuestro alrededor ( citando a Loida).

2. Comparte, si te apetece, cómo ha sido tu propia experiencia  durante la semana  motivacional y de oración  en un  comentario a esta entrada. Cuéntanos cómo has sido bendecida, una anécdota, lo que quieras...  y así nos inspiraremos todas con tu experiencia.

Y nos volvemos a encontrar en la Semana de Motivación 2.0.... no dentro de mucho.

Hasta pronto.
Esther


jueves, 2 de febrero de 2017

Día 6: Las bendiciones de educar en casa. Por Mabel Correa



Mabel Correa nació en Argentina, pero desde hace 14 años ella y sus esposo Fabián cruzaron el charco y se vinieron a vivir a España. Aquí ( en España) nacieron sus dos hijos, Matías (11) y Melisa ( 8) a los que educa en casa desde hace muy poco.
Estudió enfermería y magisterio  musical. En su escaso tiempo libre disfruta de la lectura y de preparar partituras para canto coral.




Las bendiciones de educar en casa

Hace poco tiempo, pidiendo en oración que nos ayudara a solucionar algunas  complicaciones que se nos presentaron en la educación escolar de nuestros hijos, contemplamos la posibilidad de meternos en el mundo de “educar en casa”  y  comenzamos a analizar todas las posibilidades.
Hoy, con la mirada atrás,  podemos mencionar con satisfacción algunas de las bendiciones que  estamos recibiendo  como familia desde que tomamos esta decisión y la pusimos en práctica.

Pues allá voy:

1) La dependencia que tenemos de Dios. Cada día sentimos la necesidad de buscar al Señor en oración, pedirle sabiduría de lo alto para saber cómo enfrentar el  día a día. Tenemos la promesa de Santiago 1: 5  

"si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproches y le será dada”. 

Los retos diarios, unidos a nuestras propias debilidades e inseguridades nos empujan a buscar a Dios cada mañana. Es una responsabilidad demasiado enorme como para confiar en nuestros propios recursos. Esa necesidad nos lleva a una verdadera dependencia de Dios, que nos enriquece como personas, en todos los aspectos de la vida.

“Preséntense cada mañana a Dios en oración. Por lo tanto pídanle fuerza a cada hora y crean que él los ayuda. Mientras hacen esto, conquistarán el afecto de los niños. Gracias a Dios, el guiarlos no resulta un trabajo tan difícil. Tenemos un auxiliador que es más fuerte que nosotros. ( E. White,La Educación Cristiana. pg. 121)


2) Los momentos compartidos en familia que han ido en aumento. La verdad es que ahora disfrutamos de mucho más tiempo juntos y eso no tiene precio: salidas, actividades tanto en el hogar como la iglesia. Es una maravilla ver crecer a tus hijos, presenciar sus alegrías, sus logros,  ayudarles en sus intereses,participar de ellos...Jugar y leer juntos... Ahora tenemos mucho mas tiempo para todo eso.

3) Tranquilidad y Paz:la vida se torna más lenta, a nuestro ritmo; si bien hay días con más tensiones, intentamos colocarlos en un sitio de nuestra mente y luego resolverlo adecuadamente.

"Cuanto más tranquila y más sencilla sea la vida del niño, cuanto menos afectada por la excitación artificial y más armonía con la naturaleza, más favorable será el vigor físico y mental y la fuerza espiritual". E.White, La Educación ,pág 57)

4) Capacidad de valorar y evaluar esfuerzo. El objetivo que tiene cada padre y  cada madre cristiano es poder preparar a sus hijos para el reino de Dios, reedificar sus caracteres, y que lleguen a ser siervos de Dios. 

5) Alejarlos de cualquier situación que pueda perjudicar su desarrollo íntegro.
Como padres deseamos  cooperar con Dios, para desarrollar los planes que  él tiene para  nuestros hijos.
A veces es complicado compensar las influencias externas, sobre todo cuando pasan la mayor parte del día fuera de casa, y tenemos tan poco tiempo para hablar con ellos, razonar sobre la vida, ayudarles en sus preguntas y  en las necesidades propias de cada etapa de su infancia...Además después de una largo día escolar y de los susodichos deberes, los niños suelen estar cansados, inquietos...Las migajas que nos quedan son además migajas rancias...

Y pensar que antes no estaba a favor de la educación en casa... Tenía los mismos prejuicios que la mayoría. Pero Dios  a menudo permite situaciones y pone personas en tu camino para guiarte hacia sus planes.
Hoy estoy convencida de este nuevo proyecto de vida y he experimentado que si nos sometemos a su voluntad, Dios derramará sus  bendiciones en abundancia.


"No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré,siempre te sustentaré con la diestra de mis justicia." (Isaías 41:10)


miércoles, 1 de febrero de 2017

Tema 5: ALEGRÍA Y BUEN ÁNIMO por Patricia Aniorte


Patricia Aniorte es profesora de piano, asistente Montessory y enamorada de esta metodolgía. También es  profesora en formación de Suzuky.
 Está casada con Jero y tiene cinco  preciosas perlas.
Patricia tiene su propio canal de You Tube: es como asomarte por un agujerito y ver su día a día.


ALEGRÍA Y BUEN ÁNIMO  

“Sonreíd, padres y maestros. Si vuestro corazón está triste, no lo revele vuestro rostro. Sea éste iluminado por un corazón lleno de amor y gratitud. Descended de vuestra férrea dignidad, adaptaos a las necesidades de los niños y lograd que os amen. Debéis conquistar su afecto, si queréis inculcar la verdad religiosa en su corazón” ( E. White. "El Hogar Cristiano"p.392)

Creo ser una persona bastante alegre, la sonrisa está en mi rostro muy a menudo. Pero, esa mañana el bebé había pasado mala noche, estaba preocupada y cansada. Lucía y Daniel estaban pegándose e insultándose en la habitación de al lado... "¡mamá me está pegando”! Josué y Noarai estaban vistiéndose. No había hecho lavadoras y no tenían calcetines para ponerse. “Mamá no tenemos calcetines”. El bebé llorando. Y dentro de todo este escenario demandante de mi urgente atención, se acerca Noarai y me dice:“¿mamá qué te pasa? estás muy seria”.
Era lógico que estuviera seria o colapsada… pero, mi hija no se fijó en nada más que en mi expresión. “Estas muy seria”. Esto se grabó en mi corazón como un signo de alerta. Cuántas veces al día estoy en la misma situación, sola con 5 niños demandando mi atención en casa sin llevarlos al cole. Estar en casa tantas horas, no poder hacer muchas cosas y priorizar la educación de mis hijos como objetivo de mi vida puede ser muy agotador. Pero, es mi decisión y una vez analizada mi realidad me queda decidir cómo voy a enfrentar el día a día.

Quería compartiros este texto de El Hogar Cristiano, que me regaló el señor al preguntarle cómo realizarlo (citado al principio del tema). Allí estaba la respuesta, era sonreír. Entonces entendí esa frase guardada en mi corazón, “mamá estás muy seria”. Pensé en la mirada de Jesús, en su rostro.

Mi principal objetivo como dice el texto es llevarles a Dios y para ello he de estar feliz, libre de angustias, para poder conectar con ellos y reflejarles esa alegría.. Así que debía pensar cómo lo materializaría. He realizado dos cosas para ayudarme a ser consciente: el método de las estrellas y el montaje de vídeos.
-          El método de las estrellas, busca reconocer y verbalizar cada vez que hay cosas que me gustan de ellos. Esto me ayuda a darme cuenta de cuántas cosas bonitas hacen y a decírselo dándoles las gracias.
-         
        El montaje de vídeos, surge de los momentos en que me paro a observar. Cuando disfruto de algo, hago una foto o un vídeo y saboreo ese instante como si fuera único. Al final del día, agotada por su intensidad, repaso todas mis fotos y vídeos, las ordeno y hago un vídeo del día. Este ejercicio está siendo terapéutico, porque  me ayuda a cultivar mi alegría y a no exagerar tanto los malos momentos o los problemas que hayamos tenido. De esa manera voy cultivando en mi interior esa alegría necesaria para al día siguiente.

Estos son mis métodos. Tú puedes crear los tuyos, tus maneras personales con las que puedas dar gracias y atesorar esa alegría.

A veces el punto negro no nos deja ver el papel blanco. Hoy date ese tiempo de parar tu actividad y saborear, reír, acercarte al corazón de tu hijo. En resumen, disfrutar de esta oportunidad que nos ha dado la vida de educar a nuestros hijos. Así que sonriamos y unámonos al corazón de nuestros hijos.

martes, 31 de enero de 2017

Día 4 : ¿Puedo hacerlo? Por Rebeca Gavín.



Rebeca Gavín,  es mamá de Samuel (12) y Andrés (11), y esposa José David. Hace séis años que  se lió la manta a l a cabeza y decidió educar en casa a sus hijos. Es enfermera, elabora  cosmética natural y  jabón casero en ratos que le roba al día y a modo de terapia personal.Le encantan los animales  y siempre intenta estar rodeada de ellos( no en vano, se crió en África).

La pregunta del millón:¿Puedo hacerlo?

Esta es la pregunta que se hace cada padre o madre que se plantea la posibilidad de educar en casa a sus hijos. Encontrar la respuesta a esta pregunta es la clave para que nos lancemos a la aventura de convertir nuestro hogar en una escuela a tiempo completo ... o no. Yo me la hice. Y en mi caso, sentí claramente a Dios indicándome que adelante, que me lanzara y que Él nos sostendría a todos los niveles.
             Puedo dar testimonio de que así ha sido a lo largo de estos seis años de homeschool. Aunque, siendo sincera, he de confesar que muchas veces me he vuelto a preguntar si realmente podía hacerlo; si lo estaba haciendo bien; si conseguiría llegar al final del año sin tirar la toalla; si no se me acabaría la paciencia; si no estaría cerrándoles puertas en el futuro a mis hijos; si merecía la pena el riesgo de ir al margen del sistema…
            Pues sí, son dudas muy lícitas que nos permiten evaluarnos, concretar los problemas que estamos percibiendo para poder resolver las crisis de nuestro hogar-escuela.
Cada vez que ese “¿puedo hacerlo?” asomaba la patita por la puerta , el Señor me ha dicho: “tú puedes porque no estás sola”.  El Señor ha utilizado varias maneras de hacérmelo entender.
            La primera de ellas ha sido encontrarme con otras familias HS. Esto me ha permitido aprender de otras experiencias. Comprobar que otros pueden educar en casa con éxito, seguir los consejos de quienes han pasado  por situaciones parecidas, incorporar nuevas ideas o métodos...Así me he sentido animada a continuar. De repente se hace la luz y ves lo que tienes que hacer. Si otros consiguen hacerlo, ¿por qué no lo voy a poder lograr yo?
            La segunda manera, han sido encuentros casuales con personas que te dicen las cualidades especiales que encuentran en tus hijos. Esos detalles que tú no percibes, porque estás con ellos tooodo el tiempo y te parecen normales, pero que en realidad los hacen diferentes. Esos encuentros te revelan que, después de todo, no lo debes estar haciendo tan mal, así que para adelante porque el esfuerzo merece la pena.
            La tercera forma en la que me siento acompañada es por los testimonios escritos por  Ellen White. Sus consejos y directrices están a la vanguardia de cualquier pedagogía o sistema educativo. Cuando me he sentido perdida, sus escritos son los que me han rescatado.  Han marcado el rumbo con claridad cuando, a veces, los textos de autores más modernos no conseguían resolver mis dudas. No estoy sola, puedo conseguirlo porque Dios ha dejado la hoja de ruta para mi hogar-escuela en los escritos de la Sra. White.
            La cuarta forma en la que me siento acompañada es por la promesa que encuentro en Lucas 11: 9-10 
                          “Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá, porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

Tradicionalmente hemos interpretado este texto como que si pido con fe, y está de acuerdo con la voluntad de Dios, Él me lo concederá.  Pero si avanzamos hasta el versículo 13, al final, nos dice: 

             “¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

El texto no nos habla de pedir cosas que creamos buenas. Habla de pedir la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida. Y esa es una oración que Dios responde sí o sí. Me encanta esta promesa porque si la presencia del Espíritu está en mí, en mi hogar-escuela, tengo al mejor de los maestros a mi lado para acompañarme en la tarea de educar a mis hijos. Es realmente reconfortante no sentirme sola.
            Quiero invitarte a que puedas cada día pedir a Dios que su espíritu esté en tu hogar para que luchéis juntos las batallas de ese día..porque con Dios a nuestro lado claro que podemos, no estamos solos.
YES, WE CAN

                                                                                            

lunes, 30 de enero de 2017

Día 3 -Educar con Amor. Por Maijo Roth

Maijo Roth  es psicoterapeuta narrativa, escritora infantil y cuenta cuentos.Mamá homeschooler de dos y atrevidamente soñadora.
Podéis visitar su web y conocer más de su trabajo en:
http://rothbros.es

Educar con amor

“¿Por qué es ahora tan importante educar con amor? Los niños de antes no tenían tanto amor y era mucho más educados”
Frases como éstas están en el tapete de las redes y en el estudio de los desafíos educativos actuales.
Lo cierto es que si, antes los niños parecían ser más educados. Tampoco se atrevían a decir lo que pensaban, así que no sabemos en realidad como eran. Y también es cierto, según algunas publicaciones, que el desarrollo de la mente humana ha ido avanzando con los progresos de la humanidad. Con lo que los niños de antes, definitivamente no fueron iguales que los de ahora.
Pero, también es cierto, que actualmente nos ubicamos justo en el lado opuesto, los niños “no callan” y pareciera que nadie les ha enseñado la importancia de respetar.

¿Hacia donde vamos? Es la pregunta más escuchada en las ponencias educativas actuales. Los filósofos de la educación están claramente divididos. Por un lado, los que creen en recuperar la educación humanista, donde los valores morales, éticos y humanos son fundamentales para sobrevivir al incierto mundo que nos espera. Y por otro lado, la educación cientificista y conductista que dice que debemos hacer aún más énfasis en los contenidos, el esfuerzo y la disciplina. Las mentes han evolucionado y hay que llenarlas de contenido para sobrevivir a las máquinas que avanzan en la carrera por controlar el mundo.

Solo escribir sobre esto me pone la piel de gallina. Lo cierto es que vamos hacia un mundo incierto, en eso estamos de acuerdo todos. Y también es cierto que la educación tal como está no parece ser útil para ese mundo por venir.
¿Dónde nos posicionamos? ¿Tenemos información y “luz” al respecto? ¿Para qué mundo estamos educando a nuestros hijos: el de las máquinas que nos devoran o el de un mundo que parece ingenuamente feliz, pero que vemos más real que el pan de cada día?

Conociendo el contexto del foro al que me dirijo sé que estamos de acuerdo en que queremos un mundo mejor, y que deseamos una educación tanto de calidad como cálida para nuestros hijos ;)

Si buscamos algunas respuestas en la psicología, nos encontramos con algunos datos curiosos que apoyan la importancia de educar con amor.
Por un lado está la famosa teoría del apego, de John Bowlby. Esta teoría dice “como elemento central: “Es en la relación temprana con sus cuidadores que el niño forja no sólo su primer sentido de quien es, sino también el marco desde el que comprender e integrar su propia experiencia de sí mismo, los demás y el mundo, que de otro modo resultaría fragmentaria” (Introducción a los tratamientos psicodinámicos pg. 538).

“El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo).
Un niño que sabe que su figura de apego es accesible y sensible a sus demandas les da un fuerte y penetrante sentimiento de seguridad, y la alimenta a valorar y continuar la relación. A parte de darle fuertes herramientas para la supervivencia”.
(Wikipedia: Teoría del apego. Hay muchos libros de esto, pero éste me pareció un buen resumen)

Otra explicación psicológica contrastada nos dice, en el libro Lecciones de Terapia de la conducta, pg 88:
“Si un niño es muy emocional y reactivo al estrés puede superar su vulnerabilidad biológica si es criado por una madre tranquila y cariñosa, pero no por una madre con su mismo temperamento.
Las respuestas a los eventos estresantes depende de la vulnerabilidad genética, del apoyo social y de la presencia de ciertas características de personalidad que son, en su parte, fruto del estilo educativo de las figuras de apego”.

Como vemos, educar con amor no es simplemente un capricho ñoño de una corriente humanista, es la base de muchísimos trastornos actuales. Y en este sentido creo que nuestra sociedad está enferma de amor, por carencia y por disfunción.

¿Y nosotros qué podemos aportar al respecto? La escritora cristiana Ellen G. White tiene muchísimas citas sobre la importancia de educar con amor, lo que no debe confundirse con educar sin disciplina, ni orden, ni esfuerzo. Ante esto, permitidme resaltar la importancia de leer sus obras completas, y no quedarnos solo con lo que argumenta nuestras ideas preconcebidas. Sin embargo, como en este artículo estamos intentando comprender la importancia de educar con amor, os dejo algunas citas inspiradoras en relación a esto:

“Mientras muchos padres yerran por el lado de la indulgencia, otros van al extremo opuesto, y rigen a sus hijos con vara de hierro. Tal disciplina no es semejante a la de Cristo. Los niños así educados temen a sus padres, pero no los aman. Una de las cualidades más valiosas de la mente y del corazón queda paralizada como una planta tierna bajo el viento del invierno”. Educación Cristiana Pg. 159

 “Administrad las reglas del hogar con sabiduría y amor, no con vara de hierro. Los niños responderán con obediencia voluntaria a la ley del amor. Elogiad a vuestros hijos siempre que podáis. Haced que sus vidas sean tan felices como fuere posible. Proveedles diversiones inocentes. Haced del hogar un lugar santo, consagrado. Mantened blando el terreno del corazón por la manifestación del amor y del afecto, preparándolo así para la semilla de la verdad.
El hogar debe ser para los niños el lugar más atrayente del mundo, y la presencia de la madre debiera ser su mayor encanto. Los niños tienen naturaleza sensible y amante. Es fácil agradarles y es fácil hacerlos desgraciados. Con suave disciplina, con palabras y actos bondadosos, las madres pueden ligarlos a su corazón.
Manifestad un espíritu bondadoso y tolerante, y estimuladlo en vuestros hijos, cultivando todas las gracias que alegran la vida del hogar. La atmósfera así creada será para los niños lo que son el aire y el sol para el mundo vegetal, y favorecerán la salud y el vigor de la mente y el cuerpo.
Por un amor paciente y vigilante, la madre puede encauzar la mente de sus hijos en la debida dirección, cultivando en ellos hermosos y atrayentes rasgos de carácter”.
Educación Cristiana, pg 60 y 61

Como comencé esta reflexión, hoy en día “educar con amor” también está cuestionado. Se cuestiona la educación tradicional, se cuestiona la educación alternativa. Se cuestionan las formas de disciplina anteriores, se cuestiona la disciplina positiva y con amor. Las redes sociales han fomentado un flujo de información exacerbado. Hoy se puede saber de todo, pero a ciencia cierta, se puede conocer de muy poco. Opinamos, pero no reflexionamos. Leemos pero no investigamos.
Urge el que tomemos tiempo para reflexionar nuestras posturas y avancemos con seguridad hacia algún lugar “nuestro”, propio, ni virtual, ni popular. Ante tanta diversidad parece casi imposible. Pero tenemos un Norte seguro. Al que hacemos bien en seguir “como la brújula al polo”: Nuestros principios y creencias fundamentales nos llevan a educar con amor. Sigamos trabajando en este propósito.


domingo, 29 de enero de 2017

Día 2- ¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS? por Loida Cañizares




Soy Loida, mamá de 2 estrellas y esposa de un solete.

Soy amante de los niños, de los libros, del mar, de los animales, de las largas veladas en familia, de las manualidades, del humor del bueno... y adicta al chocolate. También soy Maestra, especialista en Entidades No Lucrativas y en Neuropsicología Clínica.

Dedico mi tiempo a educar a mi estrella pequeña, guiar a la mayor, buscar pequeñas maneras de cambiar el mundo (aunque sea el que tengo cerca), y vencer mis defectos de la mano de Dios. Excepto mi adicción al chocolate. Ese es el único defecto que no estoy intentando vencer.

Puedes visitarme siempre que quieras en mi blog www.galletasyabrazos.wordpress.com

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Años atrás, cuando supimos que nuestra hija pequeña sería una niña, no hubo necesidad de pensar un nombre para ella, porque su papá llevaba enamorado de un nombre desde mucho antes de que ella existiera. Pero yo quise averiguar si su nombre tenía algún significado especial. Descubrimos que tenía, no uno, sino tres significados. Los dos primeros, muy tiernos: Doncella de Dios y Prenda de Felicidad. Pero el tercero nos llamó la atención: Flecha Fuerte (o La que Vence en las Batallas). Aunque al no ser tan tierno, le dimos menos importancia; casi se nos olvidó.
Hasta hace unos meses.

Hace un tiempo, estaba navegando por uno de los blogs de educación cristiana que me gusta seguir. Habían lanzado una especie de marca comercial que se llamaba “Criando Flechas” (Raising Arrows), basada en el texto de Salmos 127: 3, 4: “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud”.
Y de repente, el nombre de nuestra pequeña cobró un significado especial.
¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Por qué dedicamos nuestra vida entera, muchas veces en exclusiva, a la crianza y la educación de nuestros hijos? ¿Por qué renunciamos a una gran parte, o en ocasiones, a toda nuestra vida profesional? ¿Por qué reorganizamos nuestra vida social? ¿Por qué dedicamos los días a realizar todo tipo de actividades, y las noches a prepararlas? ¿Por qué nos exponemos a la incomprensión social y a tener problemas legales?

¿Lo hacemos para liberar a nuestros hijos de un estrés prematuro e innecesario? Por supuesto que sí. ¿Para darles la oportunidad de que se desarrollen y aprendan a su ritmo? Claro. ¿Para que tengan tiempo de descubrir y desarrollar sus talentos? También.

Pero sobre todo, lo hacemos por una razón superior, mucho más profunda: porque nuestro mayor anhelo es que nazca en su corazón un amor profundo por Dios y por sus semejantes. Deseamos educarlos para el Reino. Deseamos que se despierten cada día de su vida con un anhelo profundo de Dios. Que hagan de Jesús su mejor amigo, consejero y guía. Que tengan un corazón sensible al sufrimiento y a la necesidad ajena. Que sueñen con encontrar la manera de mejorar las vidas que se crucen en su camino. Que sean capaces de defender sus principios, la verdad y la justicia por encima de todo.
Deseamos que sean grandes vencedores, flechas fuertes que lleven luz a un mundo que está en tinieblas.
Parafraseando a una gran educadora, soñamos con que nuestros hijos se conviertan en personas así, porque son las personas que bendicen al mundo con su existencia:

“La mayor necesidad del mundo es la de personas que no se vendan ni se compren; personas que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; personas que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; personas cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; personas que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos.”

Y para eso necesitamos pasar cantidades ingentes de tiempo con ellos; enseñarles a ver a Dios en los pequeños detalles de la creación y en sus grandes maravillas, en contacto con la naturaleza; enseñarles a priorizar, a distinguir entre lo que es importante y lo que es imprescindible; enseñarles a disfrutar de los pequeños placeres de la vida; a valorar el trabajo bien hecho; proporcionarles oportunidades de ayudar a los demás; enseñarles a disfrutar de la compañía y la presencia de Dios.
Por eso hacemos lo que hacemos.

No es una tarea fácil. Pero tenemos a nuestro lado al Maestro de los Maestros, que tiene el mismo anhelo que nosotros, y que Su mayor sueño es abrazar a nuestros pequeños en Su Reino cuando llegue el momento.

viernes, 27 de enero de 2017

PRIMERA SEMANA DE MOTIVACIÓN PARA MAMÁS HOMESHOOLERS





 Hola a todos

Esta semana próxima, es decir  a partir del domingo 29 y hasta el sábado 4 de febrero, mi blog albergará la primera semana de motivación espiritual para mamás homeschoolers, Por supuesto, los padres también están invitados a participar.
Cada día  publicaré un tema que distintas mamás  han preparado con mucho cariño, basado en sus experiecias y sus búsquedas. Os aseguro que os van encantar

Podréis leer las reflexiones de madres luchadoras, creativas, valientes, que aman a Dios y desean crecer cada día para dar lo mejor  de sí mismas  en esta difícil y preciosa tarea de educar a sus hijos.
Seguro que todas nos veremos identificadas, ya que son las luchas y desafíos de todas nosotras.

Al mismo tiempo, tendremos un grupo de whatsapp para compartir motivos de oración y estar unidas durante esta semana pidiendo a Dios por lo que  nos preocupa.

Si quieres participar de este grupo, escríbeme por privado a mi dirección de correo electrónico (estherquipe@gmail.com) y te incluiremos.



¡Hasta mañana!
¡Te espero con ilusión!