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jueves, 5 de octubre de 2017

Y después del Homeschooling...¿qué?

Mi hijo leyendo una revista de historia durante un viaje en tren
Desescolaricé a mi hijo mayor  el verano que cumplía 10 años.Hace ya una década de eso.
Como toda madre que se lanza a un abismo desde donde no se ve el suelo, la incertidumbre siempre ha estado cerca, mirándome de reojo...con esa mirada furtiva  y desconcertante que a menudo  descoloca... Ya me entendéis... ¿estará aprendiendo suficiente? ¿qué futuro le espera? ¿ habré hecho lo correcto?
El caso es que pasaban los cursos y él cada vez era más independiente; yo iba haciendo menos y él iba adquiriendo mayor autonomía... A veces esa autonomía nos asusta porque no podemos evaluar muy bien su nivel, no controlamos todo y eso a las madres, seamos sinceras, no nos gusta. Aunque en realidad, debería ser uno de los objetivos más importantes cuando decidimos educar a nuestros hijos en casa: que aprendan a buscar sus recursos,  a  valerse por si mismos,  a desarrollar una mente crítica e independiente , que se desarrollen como personas maduras y capaces  de tomar sus propias decisiones ... y además que sean personas buenas e integras (¡qué falta hace esto!, sniff...)
Pues así es como pasó con mi hijo.
Acabó sus estudios en Clonlaa School y obtuvo su diploma de High School.
Observando aves, una de sus pasiones
Ahora la gan duda era ¿le homologarían? Iniciamos los trámites para homologar ... Pero nos la denegaron. Recurrimos, pero la respuesta volvió a ser NO.

He aquí  la gran incógnita de muchos padres que matriculan a sus hijos escuelas extranjeras a distancia, con la esperanza de que el gobierno valide el título.
  Pero, el asunto es así: a veces se homologa, y
otras no. Y hay que estar preparado para la segunda opción...porque desgraciadamente es la más frecuente en estos últimos tiempos.
Y entonces, cerrada esta posibilidad ¿hay alguna otra puerta? Claro que la hay, y puedo afirmarlo  desde la experiencia.
Una opción son los grados superiores de   formación profesional, a los que se puede acceder por examen y sin requisitos académicos.  Además, después del  grado (que son dos años) puede cursar una carrera universitaria, dentro de la misma rama de estudios.El problema es que a mi hijo no le gustaba nada de lo que había.
Uno de sus dibujos
Su obsesión era ( y es) la historia y fuera de eso no veía la luz.
Pasó un año y  como último recurso decidió ( a medias) estudiar un grado superior de informática.  Pero no lo veía nada entusiamado. Yo pasaba las madrugadas pidiéndole a Dios una salida...algo que lo motivara. Un dia navegando por internet me encontré con los Estudios de  Arte y Diseño...estaban los grados, de dos años (equivalente a los grados superiores de formación profesional) y los Estudios Superioires, de cuatro (equivalente a estudios universitarios) y entoces me dije.....
¡¡¡LO TENGO!!! A Elías siempre se le ha dado muy bien el dibujo, y pensé que esto podría gustarle.
Recuerdo ese día y ese momento  en que me dijo... "eso no está mal".... (yupiiii pensé yo,  y casi salto,aunque me contuve).   Tras valorar y comparar las opciones se decidió por  Estudios Superioires de Diseño Gráfico.Vimos que podía entrar sin requisitos, pasando dos exámenes, uno de conocimento general y una prueba específica de diseño. Y empezó la cuenta atrás... tenía poco tiempo para preparar las pruebas. Y llegó el momento.
Del primer examen salió contento... " me lo he pasado bien y todo", me confesó a la salida.
Pues sí, después de 10 años sin hacer ni un sólo examen, para él había sido como coser y cantar.
Uno de esos miedos que a veces tenemos los padres, estaba superado.Volver al sistema no suponía un problema.  Aprobó  la prueba, claro está.
Un mes y medio después se presentó al examen específico, que constaba de una parte teórica y dos de dibujo.
Sólo había 32 plazas  y se presentaron muchísimos. Mi hijo entró en lista. Uff...¡ qué respiro!

Lleva ya tres semanas asitiendo a clase, y lo veo animado, llevando sus trabajos al día, y parece contento. Está haciendo algo que le interesa y con lo que puede tener un futuro profesional. Y nada impide, por otro lado, que pueda hacer Historia más adelante, con título o sin título, ya que cuando acabe Diseño ya puede acceder por prueba para mayores de 25 años, y sacárselo sin prisas mientras   hace sus pinitos de diseñador gráfico y va consiguiendo ingresos.

Además de todo eso, mi hijo es un joven culto, con ideas propias, ávido lector, amante de la naturaleza y al tanto de la actualidad. Es un  chico comprometido con su entorno y su sociedad, que trabaja de monitor en campamentos infantiles cada verano y también durante el año en nuestro club local de Exploradores.
NO, nunca me arrepentí de sacarlo de la escuela, ni siquiera por el hecho de que no le hayan homologado el título. Ir a la universidad no lo es todo en esta vida, aunque aún  no está descartado, pero hay otras vías, y puede que mejores...
Con Sergi, mi hijo menor, todo es distinto, porque él es distinto. Pero no tengo miedo, sé que Dios proveerá pase lo que pase y con su doce años lo veo desarrollándose con normalidad en todos los ámbitos. Y sobre todo es un niño muy feliz.
Te invito a dejar lo miedos y disfrutar con tus hijos, a dejar que se  suelten y elijan sus caminos, tú vas a disfrutar también del proceso; y si la incertidumbre te mira  desafiante desde un rincón, sácale la lengua y dile que no te asusta. ¿Y el futuro? Dios dirá. Basta a cada día su propio afán.




lunes, 20 de marzo de 2017

Cómo aprendió a leer mi hijo

Hola a todos. Hace ya tiempo que mi hijo menor empezó  a leer. Tenía entonces séis años y medio y ahora ya va por los once y medio, pero he querido volver a compartir mi experiencia, ya que tengo amigas que están ahora en ese proceso o tienen niños pequeños con los que vivir esta aventura. Por ello, recupero una antigua entrada de mi blog Alzar el Vuelo, por si a alguien le es útil y de paso refresco mi memoria un  poco. Hay momentos de esos mágicos en el desarrollo de nuestros hijos que vale la pena recordar; momentos de esos que hemos tenido el privilegio de vivir intensamente, por tener los niños en casa y que siempre llevaremos con nosotros.
Aprovecho a decir que Sergi es un gran lector, nunca hay que decirle que lea, pues ya lo hace diariamente. Además de su lectura individual, también tenemos cada día un ratito para leer juntos en voz alta.Esto  lo mantenemos porque nos encanta a los dos, y es una muy buena costumbre que os recomiendo.
Pues bueno... ahí va...  a lo que íbamos
MI HIJO YA SABE LEER (2012)
Después de tanto tiempo no sé por donde empezar...¡¡ Han pasado tantas cosas desde la última vez!!!
Me gustaría contaros que Sergi ya lee y lo hace muy bien. ¿Qué cómo ha pasado? ni yo misma lo sé, sencillamente su mente ha hecho "clik"  y los misterios de la lectura se han revelado ante sus ojos. 
Lo que tengo claro es una cosa, ha aprendido porque estaba preparado para ello, su cerebro estaba maduro para entender el lenguaje simbólico de la escritura.Sigo defendiendo que no importa lo pronto que se empiece con las letras,el niño aprenderá cuando su mente esté lista, y empezar antes a veces supone  desarrollar dificultades en la lectura y comprensión. Sergi ha aprendido con séis años y medio, ¿para qué antes?
¿Cómo lo he hecho? muy sencillo: leyéndole cada día en voz alta, contestando a  su curiosidad, haciendo de la lectura algo importante para él y por tanto creándole la necesidad de saber leer. Es decir, nada especial, dejar que el proceso siga su curso...
Algunas cosas que han ayudado han sido las letras magnéticas que compré en el TOYS R US y que han invadido la nevera durante mucho tiempo.Su hermano le escribía mensajes y él se esforzaba por hacer lo mismo. 
¿Escribir? cosas útiles, tipo "vamos a hacerle una tarjeta  a la iaia", él quería escribir con su propio puño..., "vamos a anotar en la lista de la compra...".También me pedía que le dijera como escribir mensajes en sus dibujos...y yo contestaba muy dispuesta, jejeje.
Ahora seguimos leyendo juntos en voz alta, pero nos vamos turnando y es un momento del día muy especial, como siempre lo ha sido. Está feliz de saber leer y lee todo lo que ve por la calle, como carteles, nombres de tiendas etc.
Animo a todas las madres  a las que les inquiete si serán capaces de enseñar a sus hijos a leer, no os preocupéis y leed con ellos cada día, nunca forcéis las cosas. La capacidad de los niños es asombrosa y un día ...¡¡zas!!! os daréis cuenta de que ya leen..Así es como ha pasado con Sergi, y pasó conmigo cuando era niña, me lo ha contado mi madre. 
Espero volver pronto con más cosas interesantes. Un abrazo a todos!