martes, 26 de febrero de 2019

Entrevista a una homeschooler adulta


Hace tiempo que conozco a Sara, una joven  vital, comprometida, profesa cristiana y líder del grupo scout Exploradores de su ciudad. Pero lo más curioso de Sara es que nunca fue a la esuela. Tenía muchas gracias de entrevistarla y compartir con todos vosotros su experiencia.



Hola Sara. En primer lugar muchas gracias por prestarte para esta entrevista. 


La imagen puede contener: 1 persona, de pie, barba, cielo y exteriorMe gustaría que empezaras contando un poco sobre ti, quién eres, tu edad, a qué te dedicas y cuál es tu formación 
Me llamo Sara, tengo 28 años. Soy de las Islas Baleares, pero vivo en Alicante. He podido estudiar lo que es realmente mi vocación: Magisterio Infantil y Música. Actualmente me defino como “mamá de muchos niños”, es decir, trabajo en una escuela infantil. En “mis tiempo libres” (fines de semana) soy directora del club de exploradores de Alicante y colaboro con este mundo apasionante. Tengo algunas debilidades a aparte de la enseñanza y los niños, como la montaña, excursionismo, deporte, fotografía, etc.




 Creo que como homeschooler  ya adulta,  tu experiencia  puede ser muy interesante, pues    a muchos padres  que educan en casa o   que se lo están planteando les preocupa  si sus hijos serán capaces de desenvolverse  en un futuro cursando estudios superiores,  o en el plano laboral o incluso si sabrán adaptarse a la sociedad.

¿Cómo era ser homeschooler cuando era algo tan poco común?
Fue una experiencia única. Siempre fui la niña afortunada que tenía el privilegio de no ir al colegio ni tener deberes. Era la envidia de todos los niños que me conocían, para mí siempre fue honor el poder estudiar en casa, aunque en mi época no “estuviera de moda”.

¿Conociste a alguien  más que educara en casa en ese tiempo?
No. Yo vivía en Palma de Mallorca y en aquel entonces la educación en casa era algo que pocas familias hacían en España. Yo sabía que en Cataluña por ejemplo había alguna familia que desarrollaba esta educación, pero personalmente no conocí a nadie hasta que fui mayor, que tuve el privilegio de conocer a algunas familias que no escolarizaban a sus hijos.

¿Alguna vez le pediste a tu madre que te llevara a la escuela?  
Nunca. Era muy feliz con mi educación en casa. Es cierto que no tenía con qué compararlo para preferir ese tipo de educación, pero mis amigos me contaban lo que hacían en el colegio y no me llamaba en absoluto la atención. No entendía el concepto de exámenes como tal ni el de deberes.

¿Envidiaste alguna vez a los otros niños por ir al cole? rotundamente no  , cuando los niños de mi alrededor se enteraban de que estudiaba en casa y me preguntaban en qué consistía mi día a día y se lo contaba, eran ellos los que me envidiaban, así que me sentía muy privilegiada y por lo tanto no envidiaba las rutinas del resto de niños.

Por lo que sé, tu madre te educó sola… Imagino que no sería nada fácil ¿Cómo se las arregló?
Así es, mi madre fue madre soltera, por lo que fue una tarea más compleja para ella. Antes que yo naciera tuvo claro que la educación que quería proporcionar a su hijo/a no existía en ninguna escuela, por lo tanto decidió que haría algo diferente aunque no estuviera bien visto.
Mi madre tuvo que renunciar a muchas cosas para poder educarme, económicamente no nos sobraba el dinero, pero nunca nos faltó nada, ya que Dios siempre nos proveyó de todo lo necesario.  


¿Nos puedes contar un poco de tu día a día? ¿Tenías algún tipo de  rutina?
Mi día a día era muy divertido. Según la edad varió un poco, pero en términos generales, me levantaba por las mañanas, desayunaba y después hacíamos escuela de la Biblia. Por medio de la Biblia trabajábamos lengua. Una vez habíamos dedicado un tiempo para la Biblia, comenzaba el “día de estudio” que consistía en algunas asignaturas troncales como matemáticas, ortografía, geografía, etc.  Además, todos los días siempre había una parte para arte, tanto para manualidades como para la música, un eje fundamental en mi educación. Desde los 2 años comencé con la música (violonchelo y piano) primero de oído,  por medio de la experimentación y el juego, y más a delante con clases.
Al principio la educación fue muy natural y libre. Aprendí a leer a los 4 años por medio de un juego de letras con imán, pero no porque mi madre me dijera que tenía que aprender a leer, surgió de mí. Todo era por medio de juegos y manipulación, más a delante el material de las “asignaturas” (excepto música) las preparaba conjuntamente con mi madre. Ella realizaba una selección de material, y a partir de ahí íbamos creando el aprendizaje ya fuera con enciclopedias, juegos, materiales manipulativos, etc. A partir de los 8-9 años mi madre comenzó a comprar algún libro de texto para orientar un poco los contenidos, ya que no existían todos los recursos que hoy tenemos en internet. Pero nunca usó un libro de texto para realizarlo completo, sino como guía. Todo esto daba tiempo a hacerlo por las mañanas.

Mi estudio terminaba ahí, nunca tuve deberes. La tarde siempre fue el tiempo para jugar y relacionarme con otros niños, aspecto que siempre mi madre dio mucha importancia.

¿Te has sentido rara o diferente por haber sido educada en el hogar?  ¿Te ha supuesto un problema en algún momento?
En absoluto. Como he comentado anteriormente, siempre me sentí privilegiada y para nada percibí que el ser diferente en ese aspecto me convirtiera en alguien rara, sino en alguien especial y afortunada.
En la infancia nunca me supuso ningún problema el haber sido educada en casa. En la adolescencia tal vez se presentaron retos que tuve que afrontar (que más adelante contaré), pero no los viví en sí como problemas.

 ¿Cómo fue el paso de la educación en casa al sistema convencional? ¿Encontraste dificultades?  Cuéntanos un poco  de esta etapa, porque me parece muy interesante.
Es complicado de resumir. Fue un paso interesante. La idea inicial de mi madre era que entrara al sistema educativo en el último año de la E.S.O. para así poder obtener el graduado. Pero cuando llegó la edad, yo no quise ir al instituto, escuchaba a mis amigos contar lo terrible que era y no me apetecía nada ir. Por lo que mi madre no quiso obligarme y me dio el tiempo que yo necesitara para tomar por mí misma la decisión.
Tuve la oportunidad de empezar a trabajar en una oficina de secretaria sin ningún tipo de estudios demostrables. Ese trabajo estaba preparado para mí, ya que me permitió en un futuro poder estudiar y trabajar al mismo tiempo hasta el día de hoy.
Pasaron un par de años y decidí que quería sacarme el graduado escolar para poder estudiar lo que siempre quise: magisterio. Así que comencé la aventura increíble de estudios fuera de mi casa.
Me saqué el graduado escolar con la mejor nota del instituto. Sinceramente no tuve ningún problema con adaptarme al nuevo sistema de estudio, ni a los compañeros. Tuve experiencias increíbles con el profesorado a lo largo del graduado escolar, que no puedo contar por no extenderme más.
Cuando terminé, decidí que no quería hacer 2 años de bachiller ya que tenía claro lo que quería estudiar. Por lo tanto preferí prepararme 1 año para la prueba de acceso al grado superior de Educación Infantil, y así  poder acceder directamente a la universidad, con la idea de al menos poder estudiar 2 años asignaturas relacionadas con lo que me gustaba.
El año de preparación para la prueba de acceso fue todo un reto para mí. Anteriormente me había preparado para exámenes, pero nunca como estos. Era mucha materia, y me lo jugaba todo en un examen. Cuando llegó el día, fue una de mis mejores experiencias. No tenía todas a mi favor, nos presentábamos cientos de personas para muy pocas plazas. Recuerdo que pedí a Dios que me ayudara a recordar todo lo que había estudiado y que pudiera  lograr mi objetivo para  conseguir ser una buena maestra. Nunca sentí tanta paz como en ese día. Terminé mis exámenes y cuando llegaron las notas, nuevamente saqué la mejor nota. Esto provocó que algunos profesores me preguntaran y pudiera contar mi historia.
En estos dos años de ciclo continuó mi viaje. Disfruté con las asignaturas.  Pero otra vez se presentó un nuevo reto para mí: necesitaba muy buena nota para acceder directamente a la universidad. Nuevamente Dios me abrió el camino y al terminar obtuve la mejor nota de mi promoción.
Comencé mi nueva aventura, pero ahora en la universidad. Pasé 4 años en los que aprendí muchas cosas, de las cuales algunas no coincidían con mi forma de pensar, pero era algo que debía conocer. Terminé la carrera, y para mi sorpresa, me dieron un premio extraordinario a la mejor nota de mi promoción. Como dije al principio, fue un viaje increíble, lleno de aventuras y milagros.

Ante las noticias de denuncias y  la incertidumbre, existe hoy en España en relación al  Homeschooling, muchas familias viven con miedo o acaban por escolarizar en algún momento. ¿Fue este vuestro caso? ¿Tuviste algún problema o encuentro con servicios sociales?
Nunca viví con miedo a que se enteraran que no iba al colegio, ni de pequeña ni de adolescente. En mi  época el tema de la educación en casa era más complejo. Pero mi madre no vivió con miedo, ya que tenía claro que había tomado la decisión correcta y sabía que Dios nos iba a cuidar de todo. Creo que si en algún momento hubiera vivido con miedo quizá mi experiencia en casa no hubiera sido tan positiva.


Era tal mi naturalidad con el tema y la ausencia de miedo, que en una ocasión en horario escolar tocaron a nuestra puerta dos mujeres de servicios sociales que supuestamente estaban haciendo un censo de la zona (a día de hoy no sé qué hacían allí). Yo abrí la puerta y ellas me preguntaron que cómo estaba yo en casa si era horario escolar, a lo que respondí con toda la naturalidad del mundo que yo nunca había ido al colegio y que mi madre me educaba en casa (mi madre siempre me dijo que bajo ninguna circunstancia debía mentir, así que esa no podía ser la excepción jaja). Las dos mujeres se miraron perplejas y nos preguntaron si eso era posible, a lo que contestó mi madre que al menos nosotras lo estábamos haciendo. Después de esa experiencia oramos, ya que no lo habíamos buscado, pero podía meternos en algún lío. No volvimos a saber nada más de ellas. Esa fue la experiencia más cercana que tuvimos con servicios sociales.

¿Les darías algún mensaje positivo a esas familias que viven el día día sin mucha seguridad? /

Mi consejo es que si estáis convencidos de lo que estáis haciendo: confiad. Es algo maravilloso, pero si está manchado con miedo, la experiencia se oscurece un poco. Considero que es muy importante transmitir esto a los niños, y que ellos puedan vivir esta experiencia al 100%.
Conozco de cerca muchas familias que no escolarizan a sus hijos y lo hacen abiertamente, sin esconderse. 


¿Porque te has dedicado al campo de la educación, precisamente?
Es una pregunta que me parece muy interesante. Puede parecer incoherente el haber sido educada fuera del sistema escolar y decidir estudiar magisterio.
Sencillamente es mi don. Desde muy pequeña supe que había nacido para eso y que quería desarrollarlo. Dios me puso los medios para poder lograr mi objetivo.
Ser maestra es un reto, ya que en un aula a veces debes dar algunas cosas con las que no coincides, pero puedes aportar tu granito de arena al sistema educativo, y tal vez para esto realicé ese viaje tan increíble de mis estudios, para poder aportar algo real y positivo a esos niños que quizá no podrán acceder de otra forma.

En tu carrera de magisterio, ¿los profesores manifestaron alguna opinión sobre el homeschooling o tal vez ni siquiera era tenida en cuenta como opción educativa?
En la carrera hay mucho desconocimiento del tema. En trabajos o mesas redondas algunos profesores no veían factible que hubieran familias que no escolarizaran a sus hijos. Otros directamente afirmaban que no existían niños sin escolarizar. Pero había excepciones. En algunos casos tuve experiencias muy positiva con profesores una vez conocían mi historia.
Dos maestras me pidieron consejo sobre sus hijos, ya que estaban barajando la posibilidad de una educación alternativa, pero tenían miedo que eso provocara en sus hijos que no fueran sociables. Otro profesor estaba haciendo un doctorado sobre lo negativo de la educación en casa y al conocerme pidió hablar con mi madre para  hacernos una entrevista; después de ello  decidió cambiar por completo la dirección de su doctorado.


¿Qué mensaje les darías a las familias homeschoolers que temen por  el futuro  profesional de sus hijos?
En mi época era casi un imposible que alguien que no estudiara en un colegio pudiera estudiar en un futuro. Recuerdo que las familias que nos rodeaban siempre le recriminaban a mi madre que yo nunca podría estudiar una carrera, que me estaba estropeando mi currículo académico, ¿Fue así? En absoluto.
Existen diferentes opciones para aceder a estudios superiores. Desde mi punto de vista la opción más fácil  es integrarse al sistema educativo en el último año de la E.S.O. Es una oportunidad para que uno se adapte poco a poco al sistema educativo que vendrá más adelante si quiere formarse ya sea por un ciclo formativo, cursos, carrera, etc. Y además te permitirá de forma rápida un título necesario para cualquier cosa. Pero no es la única opción. También se puede acceder después de hacer un ciclo superior  de formació  profesional (al que se entra por examen). En resumen, no creo que sea un aspecto a temer, lo importante es que el niño/a esté motivado y las puertas adecuadas se irán abriendo en su momento.

Y ahora la pregunta del millón ¿Educaría a tus hijos en casa?
Esta es una pregunta complicada, porque debo ser totalmente honesta.
Quizá la respuesta esperada después de haber tenido una experiencia tan positiva, sería que repitiera lo mismo con mis hijos.
Tras mi experiencia personal, habiendo estudiado pedagogía-psicología, conocido de cerca muchas familias que quieren para sus hijos una educación alternativa, considero que no hay sólo una educación 100% correcta. No porque se eduque a un niño en casa es la única opción correcta. Gracias a que este tema ha evolucionado, hoy hay muchas opciones que se presentan a todas las familias inconformes con el sistema escolar actual. Por ello, hay escuelas alternativas de diferentes corrientes pedagógicas, que buscando la que más se adecue a los principios de cada uno, puede ser una alternativa ideal.
Personalmente no cambiaría nada de mi educación, para mi fue increíble y soy la persona que soy gracias a esa educación. Pero habiendo vivido esa experiencia sé lo que ha supuesto para mi madre y a lo que ha tenido que renunciar.  Siendo sincera, me encanta mi profesión y no creo que fuera capaz de renunciar a ella. Sería incapaz de llevar a mis hijos a un colegio tradicional, pero sí que buscaría una escuela con una pedagogía que se adaptara a mi forma de pensar, buscando así un equilibrio y pudiendo compaginar mi don-profesión con mi forma de pensar respecto a la educación de los niños.

Muchas gracias, Sara. Te agradezco el esfuerzo y el tiempo que te has tomado para responder mis preguntas. Te deseo de corazón lo mejor en tu profesión y en tu vida en general. Que Dios te siga guiando y bendiciendo.


miércoles, 23 de enero de 2019

MENOS ES MÁS: REFLEXIÓN SOBRE HOMESCHOOLING DESAFORADO



En los círculos de homeschooling de las redes sociales, desde que me paseo  por terrenos instagrameros con mi nueva cuenta de homeschool_and_us,observo que últimamente se han multiplicado las familias que se suman al barco del homeschooling o unschooling y deciden no delegar en el sistema. También observo, con cierto asombro, que muchas familias se autodenominan homeschoolers cuando sus hijos todavía no tienen ni  edad escolar. Yo a eso lo llamo crianza en casa.

 
Mis hijos hace unos años en su aula favorita

Parece que en el momento que decides no llevar a tu hijo a la escuela infantil ya te ves obligada a  empezar a hacer fichas y crear materiales manipulables de manera desaforada. Es lo que veo por la ventanita del universo internáutico : mamás que hacen completar a sus hijos fichas y actividades a un ritmo que hasta  a mí me estresa solo de verlo. Hay algunas actividades que son espectaculares, todo hay que decirlo. Y no es mi deseo criticar a estas mamás hacendosas y creativas que dan lo máximo para sus pequeños.Tan solo me gustaría infundirles un poco de serenidad y decirles con todo el cariño que se relajen.


¿No habéis tenido alguna vez uno de esos días en que no habéis prácticamente preparado nada especial y sin embargo el aprendizaje fluyó de manera espontánea y porque sí?  Yo sí, yo he tenido muchos de esos días incluso ahora que mi hijo ya es adolescente; días en que parece que hemos hecho muy poco pero una conversación especial ha valido más que todo el trabajo de una semana entera.


Y ahora que vuestros hijos son pequeños aprovechad que no tenéis que dar cuenta a nadie de nada y disfrutad de su compañía, de los pequeños momentos, de las conversaciones...,
de involucrarlos en vuestras tareas, de  paseos por el campo respondiendo  a su curiosidad y llamando su atención sobre aquellas que cosas que apreciamos y deseamos que ellos disfruten también... creedme, no hace falta nada más..
Un ratito tranquilo para leerles cada día , según su grado de atención es algo que si podéis hacer sin tener que preparar ningún material.  Un sofá o un par de sillas en un lugar soleado y  un libro será todo lo que necesitéis.
Por poner un ejemplo, no hacen falta mil actividades para que aprendan los colores, los colores están ahí... por todas partes y simplemente los aprenden; y como esto todo lo que necesitan saber a esas edades...  tampoco hace falta estar machacando con las letras desde su tierna infancia; el contacto con la lectura diaria y el entender que es algo importante hará  que quieran leer justo en el momento oportuno en que sus mentes estén preparadas para hacerlo. Así fue con mi hijo.


El aprendizaje natural del día a día, contestar sus preguntas, estimular su curiosidad y ayudarles a desarrollar su habilidad manual con las sencillas tareas de la casa es suficiente. Dejadles correr al aire libre, jugar a sus anchas y desarrollar su imaginación  sin tanta artificialidad... esto me recuerda una cita de una de mis autoras favoritas, Ellen White que dice así :


Madres, dejad a los pequeñuelos jugar al aire libre; dejadlos escuchar los cantos de las aves, y aprender del amor de Dios según se expresa en sus hermosas obras. Enseñadles lecciones sencillas del libro de la naturaleza y de las cosas que los rodean; y a medida que sus mentes se expandan podrán añadirse las lecciones de los libros, y grabarse firmemente en su memoria.

(La Conducción del Niño)

Esta bien preparar materiales, pero no cada día... Puede que te quemes antes de tiempo(en inglés lo llaman "burnt out")... Tómate un respiro, relájate, y deja que tu pequeño crezca de forma natural y a través de la vida, que ofrece continuamente experiencias maravillosas de aprendizaje.



¡¡Te deseo un feliz homeschooling!!



Hasta la próxima

martes, 9 de octubre de 2018

LA BIBLIA EN EL CURRICULO II

Imatge relacionada Hola de nuevo. Hace tiempo ya que prometí una continuación de La Biblia en el Currículo I y una lectora del blog me lo ha recordado, así que: Dan...te lo agradezco y me pongo
a ello. Espero que os guste y que os sea útil.



Desde el principio tuve claro que la Biblia tenía que ocupar un lugar relevante en nuestro plan de estudios. Si quería una educación cristiana basada en los principios bíblicos, necesitaba que la Biblia estuviera presente cada día, y no sólo eso, sino que fuera  el primer libro al que acudiéramos cada mañana. Comenzar con la Biblia transmite un mensaje muy claro a los niños: Dios debe ser lo primero en nuestras vidas, nuestra primera tarea; y las horas empleadas en  su estudio deben ser aquellas en las que la mente está más fresca.



Pero mi intención era ir más allá, sin separar a la Biblia del resto de las materias; mi idea no radicaba en simplemente leer un pasaje bíblico o una historia y una vez concluido pasar “a otra cosa mariposa”. Mi ambición era que la Biblia se integrara en todo lo demás, que estuviera presente en todo, o en casi todo. Aunque  pueda parecer todo un reto,  creedme,   en la práctica  no es complicado.
La intención pues de esta entrada es esbozar algunas  ideas  o pautas que podáis aplicar en casa con  vuestros  hijos. Sería fantástico que los maestros de escuelas cristianas lo pudieran poner en práctica también en  el aula. Algunas de estas ideas son aplicables a cualquier edad, con los ajustes convenientes, y otras son más apropiadas para niños desde la segunda etapa de primaria en adelante.
En la primera parte hablamos de la importancia de la memorización de versísculos y cómo hacer de ello algo divertido, ameno y relevante.

Ahora me gustaría ir al meollo...

Memorizar está muy bien...pero es infinitamente más importante entender el pasaje o texto  en cuestión. No tiene sentido memorizar algo que no se ha asimilado bien primero.
¿Cómo acercar al niño al texto bíblico  y además usarlo como medio para aprender otras cosas?

TRABAJANDO EL TEXTO BÍBLICO

Vamos pues a ofrecer una serie de ideas de cómo se puede abordar un texto bíblico con niños y sacarle el mayor provecho posible.

A través del texto escogido podremos  trabajar diferentes aspectos de la lengua: lectura, caligrafía, ortografía,  léxico o literatura, además, claro está,  de la comprensión y las lecciones espirituales y de vida práctica que  sacaremos de él y que serán el objetivo principal.

Exégesis bíblica básica: la exégesis será la aproximación al texto y su significado, mirando de cerca su contexto, imágenes usadas, palabras etc... Obviamente  nos adaptaremos  a la edad y madurez del niño y sobre todo tratremos de hacer de ello un estudio ameno y no tedioso.  Si queréis añadirle emoción al asunto,decidles  que van a ser investigadores bíblicos o buscadores de tesoros en la Biblia. Bien dirigido puede ser para ellos una aventura.

1. Lo primero que haremos será escoger  un libro, pasaje o tema  que queráis estudiar.
Elegid la porción que trabajaréis ese día.  Lo mejor es que busquéis textos claves como promesas bíblicas, grandes pasajes relacionados con creencias fundamentales ( redención, amor al projimo, creación..), salmos escogidos, o  textos relacionados con "el tema del mes" ( por ejemplo: el perdón,  el agradecimiento, Dios como refugio etc). También podemos buscar pasajes que respondan a  preocupaciones concretas del niño  ( por ejemplo, miedo a la oscuridad o a lo nuevo...).

2. Sitúa el texto: Es importante que  primero pongáis  el texto en su contexto (de paso, introduciremos ese concepto). Debemos enseñarle al niño que la Biblia es un puzzle perfecto donde todo encaja y que no podemos estudiar un texto sin saber por qué fue dicho y en qué momento... qué va delante y que va después... porque se puede llegar a una comprensión equivocada.

 3.Enséñale a entender el texto:
A menudo, en nuestra infancia, hemos memorizado textos que no entendíamos. Un joven me confesó en una ocasión que nunca  sabía había sabido el significado de la pabra " mies" y había asisitdo a la iglesia desde pequeño...Vamos a explicarles, pues,  cada palabra que no entiendan y a desmigajar el texto hasta que puedan fácilmente explicarlo con sus palabras. Parafrasear el texto   es por tanto, una buena manera de que lo entiendan mejor.  Primero puedes hacerlo tú e ir dejándolos que te "ayuden" con sus sugerencias.Según vayan cogiendo práctica,  la idea es que lo puedan hacer ellos mismos.  Lo he hecho a menudo con mi hijo y  siempre le ha gustado mucho.


 Recursos  que podemos usar:

 Para facilitar la comprensión es bueno tener varias versiones de la Biblia (recomiendo la Nueva Traducción Viviente o La Biblia en Lenguage Actual), que podemos encontrar en  aplicaciones en nuestros teléfonos móviles. Esto les ayudará también a conocer sinónimos y ampliar el vocabulario.
Enseñarles a usar la concordancia y el diccionario bíblico es también muy útil ( en papel o virtuales).
Otra cosa que podemos hacer es buscar  refererencias a otros textos  bíblicos donde se expresa la misma idea. 
Por ejemplo, si aparece la palabra "árbol" en sentido metafórico ( la Biblia usa muchas veces esta metáfora refiriéndose al ser humano), podemos buscar otros textos donde aparezca la misma imagen. Si los niños son mas pequeños podemos buscarlos con antelación y preparar tarjetas con los mismos.




Hacer un dibujo que sintetice la idea del texto también es un buen recurso, por  el que pondrán en funcionamiento sus habilidades artísticas a la par que de síntesis y comprensión.

Profundizaremos en el texto bíblico todo lo que el interés y la capacidad del niño nos lo permitan.


A través del texto también podemos  trabajar el lenguaje. Si te sirve mi experiencia , nunca he usado un libro de lengua. Me parecen muy aburridos. Prefiero que los conceptos vayan surgiendo a partir del propio texto ( de la Biblia o de otros); es una forma más relevante y no sesgada de trabajarlos , y a su vez más fácil de recordar y comprender.

Estudio lingüístico



Escritura y ortografía: copiar  un texto o pasaje cada día, cuidando de no cometer faltas y hacer una buena caligrafía es una buena práctica. Luego lo pueden ilustrar o decorar. Podemos no sólo repasar en rojo los fallos, sino utilizar el color verde para subrayar o redondear la palabra mejor escrita. Si utilizan un lápiz o bolígrafo borrable, pueden corregir sus errores y aprender de ello. Recordad que debemos estimularlos desde el comentario positivo y animarles a mejorar sin censurar. Sobre todo valorar el esfuerzo por encima del resultado es fundamental.

Gramática y semántica: podemos ir introduciendo conceptos gramaticales o de tipo semántico según vayan apareciendo en el texto y siempre  en función de la edad. Primero puede ser de pasada para que  se vayan familiarizando y después   ya de modo más concreto, por ejemplo, haciéndoles subrayar los verbos y pasarlos después a la libreta o clasificando los sustantivos que aparezcan y unirlos mediante flechas con su sinónimo. Intentad hacerlo siempre de forma atractiva, visual y no tediosa, usando colores, diagramas, etc.
Podemos usar colores para subrayar palabras: por ejemplo para distinguir sustantivos concretos y abstractos.
En cuanto al vocabulario nuevo podemos  crear sopas de letras (en internet hay disponibles generadores de sopas de letras), crear historias con las palabras, crear juegos con tarjetas, palabras que les faltan letras, ahorcado…

Conceptos léxicos:
Una idea que yo he puesto en práctica s escoger una palabra clave y buscar sinónimos, antónimos, buscar campos semánticos dentro del texto o crearlos  a partir de esa palabra.Se pueden sacar mucho jugo a una palabra. Incluso se la puede ver en otros idiomas que el niño o niña esté aprendiendo,

Análisis literario:

Esta es mi parte favorita, pues no puedo negar que soy de letras y que he disfrutado mucho analizando textos y especialmente poesía. La verdad es que toda esa práctica de mis años de estudiante me ha servido  mucho a la hora de acercarme al texto bíblico, y por eso valoro tanto trasmitirlo a mis hijos.
Cuando leamos un pasaje, trataremos de ver su estructura : por ejemplo  en  la oración de Nehemías (Nehemías 1)  podemos advertir varias partes:
-          Alabanza
-          Confesión
-          Reclamación   de promesa
-          Intercesión
-          Petición
Una vez hecho esto, podemos crear otra oración usando la misma estructura, y ya entraríamos en la propia creación literaria, además de ser una enseñanza espiritual y de vida  cristiana de valor incalculable.
Cada vez que leamos  un texto, destacaremos las figuras literarias que aparezcan (insisto, según la edad y madurez del niño),  como metáforas, comparaciones, antítesis, quiasmos etc, que son muy abundantes en los textos bíblicos.  Mientras  leíamos una porción del salmo 119  cada mañana, mi hijo y yo   encontramos imágenes referentes a Dios, su palabra, la vida de  los hombres etc que están presentes en muchos otros lugares de la Biblia:
          Dios como refugio, escudo
          La Palabra (ley) como luz, lámpara
          La vida como camino
Los salmos son una fuente de recursos poéticos increíble, que puede sernos muy  útil para desarrollar en nuestros hijos la apreciación  literaria y poética y aprender a profundizar en el lenguaje además de las maravillosas lecciones espirituales que  quedarán grabadas en su mente a través de ellos.

Algo muy importante  y que no debemos nunca olvidar es que mientras estudiamos o  hacemos cualquier actividad con nuestros hijos, nuestra misión es guiarles y ayudarles a pensar por sí mismos. A veces los padres tendemos a dirigir demasiado y darles el trabajo muy masticado. Con frecuencia les damos la respuesta (si la hay), o nuestra opinión antes de que ellos tengan tiempo a elaborar la suya propia. Es bueno que a través de todas estas propuestas  les estimulemos a pensar, a sacar conclusiones por ellos mismos y   a través de todo ello,  ayudarles a desarrollar  mentes críticas y capaces de profundizar y sacarle el mayor jugo posible a sus lecturas.

Y en la tercera parte veremos como usar la Biblia dentro de los proyectos o unidades didácticas. Prometo no tardar tanto...






miércoles, 5 de septiembre de 2018

BREVES DIÁLOGOS SOBRE EL HOMESCHOOLING VERSUS ESCUELA I

_ ¿Para qué sirve a escuela?
_ Para aprender... es obvio.

_ ¿Quieres decir que fuera de la escuela no se aprende?
_ Bueno... sí, claro que se aprende....
_¿Entoces?
_ Bueno, pero otras cosas...en la escuela se aprende a leer, matemáticas, sociales, lengua...  ya sabes...cosas que necesita para labrarse un futuro, estudiar una carrera...
_ Pues resulta que todo eso lo ha aprendido mi hijo sin ir al colegio... Y está haciendo estudios superiores, por cierto...
_ Bueno... yo no digo que no se pueda aprender  fuera...pero la escuela es necesaria.
_ ¿Para qué?
_ Pues para aprender....para labrarse un futuro....
_  Pero si  ya te he dicho que mi hijo ...
_ Bueno, sí, no lo dudo.... pero igualmente hay que ir al colegio.Es una barbaridad eso de que los niños se eduquen en casa. Los niños tiene que ir al colegio.
_¿Y por qué?
_ Por que sí. 
_ Luego la escuela es un fín en sí mismo.Ya entiendo...😕
NO DIALOGUE POSSIBLE


miércoles, 27 de junio de 2018

Educar sin límites. El proyecto como herramienta educativa.

En mis tiempos, cuando era una niña con el pelo a lo Mafalda y gafas a lo Manolito iba al cole como la mayoría de mi generación. Había una hora para mates, otra para lengua, otra para intentar aprender algo de ese inglés tan raro, otra para sudar en educación física, otra para naturales, otra para sociales o historia... Seguro que a tí también te educaron con este sistema. Un rato para cada asignatura, después a estudiar para el exámen y luego...pues muchas cosas se olvidaban porque vaya usted a saber para qué servía todo eso.

Cuando empecé a ejercer de madre homeschooler, rápidamente me di cuenta de que ese sistema en mi casa no funcionaba muy bien. Niños aburridos que se portaban mal y una madre al borde del colapso fue el resultado. Menos mal que por aquel entonces vivía cerca de mi querida Esther y vino a mi rescate abriendome los ojos a un mundo de posibilidades educativas: los proyectos. Desde entonces las cosas fueron mucho mejor.

Ambas hemos decidido hacer esta entrada para ayudar a aquellas familias que aún no conocen o integran esta forma de estudiar y animarlas a que lo prueben.

¿Qué es un proyecto?  Es el estudio en profundidad de un tema elegido por el niño. El objetivo de los proyectos es huir de la separación por asignaturas, ya que el conocimiento está interconectado y es transversal. Con el proyecto el niño puede relacionar y conectar conceptos además de encontrarles una utilidad, un propósito. La idea es integrar las materias o las diferentes áreas de conocimiento en el proyecto. Debemos permitir al niño escogerlo. Si tenemos su curiosidad, tenemos ganadas sus ganas de aprender. Hay casos de niños que descubren a través de un proyecto lo que desean hacer en la vida. ¿Quién sabe hasta dónde puede llevarnos un descubrimiento?

Ventajas:

- Le interesa porque lo ha elegido. Y lo escogen porque sienten curiosidad por ese tema.

- Comprende muchas áreas.

- Es práctico (no solo se memorizan conocimientos, sino que se manipula, se explora, se investiga,,,)

- Es fácil hacerlo divertido.

- El límite lo pone el interés. Debemos estar atentos a la evolución del interés del niño durante el proyecto. Hay veces que le interesan más algunos aspectos que abren nuevas líneas para investigar. No hay que ser cuadriculado y estar dispuesto a variar la estructura inicial del proyecto si es necesario.

- Permite estudiar un tema con profundidad, en contraste con los libros de texto que aportan información breve, sesgada e impuesta, ya que no estimulan previamente el interés.

¿Cómo surge?

La idea para un proyecto puede surgir a partir de una pregunta del niño; de una película o documental; de un libro o cómic; desde un historia bíblica; de una biografía; a partir de las especialidades del Club de Exploradores; de una visita a un museo o exposición; y también de algún tema que les hayamos sugerido sabiendo que encaja con sus intereses.

¿Cómo se desarrolla?

Tenemos dos opciones. La más fácil es pescar en la red un proyecto ya desarrollado. Hay muchas páginas o bloggs que ofrecen material en inglés. Menos en castellano, pero también las hay. Algunos proyectos son gratis, y otros son previo pago.
La otra opción es hacer el proyecto desde cero. Para ello:

1. Lo primero es hacer un esquema o mapa mental con las partes que quieres incluir en el proyecto.

 2. Después deberás buscar información sobre los temas que hayas seleccionado.

3. Planea el formato que le vais a dar (lapbook, libro, soporte informático....) Si no sabes ni qué es un lapbook , Youtube es tu aliado. Hay muchos tutoriales e deas sobre ello.  En la red puedes encontar plantillas imprimibles y recortables para crear tu propio trabajo.

4. Prepara las actividades, fichas o recortables con tiempo.

5.Permite al niño dar ideas para enriquecerlo (mi hijo pequeño ha decidido hacer su último proyecto sobre física. No para de incluirme cosas: superfluidos, materia oscura, antimateria...muy entretenido sí...😜)

6. Amplía el conocimiento del tema usando libros, películas y reportajes, visitas a museos...

Intenta traer al proyecto todo lo que puedas relacionar con ese tema, como por ejemplo, arte, música, recetas, matemáticas, ciencias, etc...La idea es meter dentro del proyecto todas las áreas de conocimiento que podamos y que tengan relación.
 Un ejemplo: si estoy estudiando la II Guerra Mundial no sólo voy a ver la historia de la guerra en sí, sino que también puedo estudiar la música que se escuchaba, el arte degenerado, pintores durante la guerra, el aparato reproductor ya que hacían programas de esterilización, la energía nuclear ya que se diseñó la bomba atómica, el origen del concepto "justo entre las naciones", poesía, profecía bíblica...¿Os hacéis una idea de lo amplio que puede llegar a ser? Todo lo que queramos tejer para ese proyecto puede ser emocionante de descubrir incluso para nosotros.

¿Cómo se concluye?

Vamos a intentar que sea algo especial. Os damos algunas ideas:

- Una visita a un museo o exposición sobre el tema o sobre algo de lo que hemos visto.

- Hacer una fiesta temática.. Por ejemplo, después de una proyecto sobre la gastronomía de  Edad Media  ( este fue un proyecto específico que dio mucho de sí) se puede organizar una cena al estilo medieval a la que invitemos a amigos o familia. Las posibilidades son ilimitadas y dependen de  vuestra creatividad.

-Hacer una manualidad especial o un experimento.

- Ver una película.

- Montar el trabajo y mostrarlo haciendo una presentación o exposición.

Para los padres aconsejamos fuertemente hacer un diario del proyecto con todos los recursos utilizados para que haya un registro de lo realizado.


Os dejo a continuación un esquema de un proyecto que hicimos sobre Robin Hood.

Lectura de libro o cómic con la historia de Robin Hood.
 Escribir la descripción de los personajes y las partes preferidas.
Comentar los dilemas morales del libro y analizar el comportamiento de los personajes. Recordar la regla de oro y cómo enseñó Jesús a tratar a otros.
Aprender sobre la sociedad medieval, cómo era un castillo, los torneos, las casas, la ropa...
Robin vivía en un bosque, así que aprendemos sobre ese ecosistema, técnicas de superviviencia en el bosque, plantas medicinales que puedo encontrar. Orientación con brújula.
Para mates, pues se puede organizar un viaje imaginario a Inglaterra para conocer los lugares de la historia. Deben calcular el coste de los billetes, hotel, actividades que desean realizar, hablar del cambio de moneda entre unos países y otros. Cómo en el libro aparece el tiro con arco puedo incluir medidas de longitud, de peso (para calcular todo lo que robaba el rey Juan) y de volumen también.
En arte puedo hablar de la iluminación de manuscritos y que hagan su propio manuscrito iluminado. O pueden coser y bordar. Se puede visitar monumentos góticos y románicos, escuchar música medieval. Se puede incluir averiguar qué se comía entonces e intentar hacer algo...
Puedo aprender para ciencias los músculos y huesos implicados en el tiro con arco o en la lucha con bastón. Puedo añadir lo mismo para hípica. Si le interesan los caballos aquí se puede enriquecer el temario.
Situar Inglaterra en el mapa. Estudio de su clima y principales regiones.
¿Hay algún Robin Hood español?
Para inglés puedo incluir lecturas, aprender vocabulario específico, acciones...
Aprender técnicas de tiro con arco. La importancia del arco en Inglaterra.
Ver películas y reportajes sobre esa historia o periodo.
 Y para terminar, organizar nuestro propio torneo de tiro con arco, con trofeo para el ganador. Y si además nos hacemos los arcos y estudiamos aerodinámica por el camino, pues mejor que mejor.

Queridos papis, el verano puede ser un tiempo muy fértil. La de proyectos que podemos diseñar para el próximo curso. ¡Feliz homeschool cristiano lleno de proyectos ilusionantes!



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miércoles, 14 de febrero de 2018

El modelo educativo de Dios.

Para los que somos creyentes, preguntarnos "¿Cómo quiere Dios que eduque a mis hijos?" es algo natural y lógico.
Para empezar a encontrar respuestas tenemos que mirar hacia el pasado, al tiempo en el Dios daba instrucciones a su pueblo sobre cómo vivir.
Cuando preparaba este tema para el primer encuentro homeschooler que tuvimos en Alicante, recuerdo que me llamó mucho la atención la falta de escuelas en el antiguo Israel en contraste con las otras naciones que los rodeaban.
En todas esas culturas vecinas, las escuelas formaban parte del panorama educativo. Curiosamente no eran muy diferentes, ni en horarios ni en materias, a las escuelas de hoy en día en España. Para ellos, la educación adquirida en los centros educativos era clave para progresar en la vida:  para hacer crecer el negocio familiar, para conseguir una mejor posición social... ¿ Nos resulta familiar? Es muy humano.

Pero en Israel, el objetivo de la educación debía ser diferente. No debían centrarse en adquirir riqueza material, ya que su prosperidad dependería de su fidelidad a Dios, sino en tener sabiduría y en ser útiles a los demás.

Según nos enseña Proverbios, el principio (la fuente, la base) de la sabiduría es el temor de Dios, entendiendo como temor el conocerle, respetarle y amarle. Esa sabiduría que nace del conocer y amar a Dios  se refleja  tanto en las decisiones para nuestra vida como en nuestro trato hacia los demas, buscando ser útiles y ayudadores.




Es por esto que en el antiguo Israel Dios no legisló la existencia de escuelas. Dios encargó la educación a los padres porque eran ellos los más capacitados, los diseñados para transmitir a sus hijos qué era eso de vivir con Dios y para Dios. Para ello necesitaban pasar tiempo juntos, es por ello que Dios les dice en Deutoronomio 6:7-9 refiriéndose a la ley

" y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes".

Los padres tenían que mostrar en su día a día, en todo lo que hacían, que la Palabra de Dios con sus leyes y consejos, eran la guía de su estilo de vida. Esto no sería posible sin un estudio de las Escrituras y sin pasar tiempo juntos.

Podemos pensar que si no tenían escuelas, estos israelitas eran unos zoquetes, pero igual nos equivocaríamos. Estaban plenamente  capacitados para desenvolverse en su cultura y en la de los pueblos vecinos.

El estudio de las Escrituras debía animar a la alfabetización; la alabanza a Dios debía fomentar la poesía y la música; los israelitas utilizaban medidas de longitud, peso, volumen; tenían artesanos que dominaban las artes  y técnicas de su época;  desarrollaban actividades comerciales que los obligarían a aprender otros idiomas  y a conocer otras culturas; de la naturaleza y de su observación aprenderían cómo funcionaba el mundo. Incluso las mujeres podían aprender y ser emprendedoras como demuestra el capítulo 31 de Proverbios.

Y todo ello se aprendía en los hogares. Los padres no sólo proveían  de educación religiosa, sino también profesional.

Así que el modelo  de educación que Dios propone es como un taburete. El asiento, la educación, estaría apoyada sobre tres patas:

Primera pata: el estudio de las Escrituras.
Segunda pata: el estudio de la naturaleza.
Tercera pata: el servicio a la comunidad. Este último implicaría el aprendizaje de un oficio o profesión.


Este mismo modelo vemos que se repite en las escuelas de los profetas. Estas fueron creadas por el profeta Samuel. Eran los seminarios teológicos de su época, así que en principio los alumnos era jóvenes, no niños pequeños. Su función era capacitar a personas que luego serían líderes espirituales. La misión de esos líderes sería tratar de que Israel no olvidara a su Dios y lo que representaba para ellos como pueblo.

Para los que estéis interesados en averiguar más sobre estas escuelas podéis leer en el libro La Educación Cristiana, el capítulo 35: "Las escuelas de los antiguos hebreos". Y también en el libro Patriarcas y Profetas, el capítulo 58 "Las escuelas de los profetas". Ambos fueron escritos por la escritora Elena White y presentan de manera clara  cómo era el modelo educativo que se usaba en estas escuelas. Es plenamente aplicable a nuestro homeschool cristiano.

De nuevo aparecen las tres patas: estudio de la Palabra, de la naturaleza y el servicio a los demás.

No es hasta el exilio en Babilonia cuando los judíos introducen una educación reglada para los niños. Se crean las escuelas de las sinagogas. Los niños son educados desde los 6 años hasta su juventud, para intentar que no se perdiera el estilo de vida  ni la identidad del pueblo judío.
Aunque su principal tema de estudio eran las Escrituras, acabaron ,con el tiempo,  estudiando intensamente los comentarios a pie de página de los eruditos en su interpretación. Finalmente tanta opinión erudita hizo que la religión se llenara de opiniones o tradiciones bien alejadas del espíritu original del texto sagrado, de la idea que Dios tenía para nuestra vida. En vez de aclarar el camino hacia Dios, lo embrollaban.

Por ese motivo, José y María decidieron no enviar a Jesús a ninguna escuela de sinagoga. Sabían que lo que pudieran enseñarle allí solo le confundiría. Por ello se convirtieron en los mejores papás homeschoolers de la historia recuperando la antigua manera de educar en Israel. Os recomiendo leer el capítulo de la niñez de Jesús del libro " El "Deseado de todas las gentes" de la autora E. White.

Jesús aprendió a leer y escribir para acceder a las Escrituras puras, sin ningún comentario o interpretación añadida. Aprendió de la naturaleza al observarla y estudiarla. Y aprendió un oficio con el que poder ser útil en su comunidad.
Pero  no fue lo único, como todos los niños educados en un hogar equilibrado, era sociable,cariñoso, tenía buen humor, una voluntad inquebrantable, autodisciplina, sabía leer las intenciones de los demás...
También aprendió todo lo necesario en su época para ser alguien de éxito. Tanto Jesús  como Juan el Bautista confirmaron que el inicio de la sabiduría es el temor de Dios.

Llegados aquí recordemos para qué educamos en casa. ¿Queremos hijos con muchos conocimientos o queremos hijos sábios que sepan tomar buenas decisiones en la vida?
Los conocimientos están ahí a nuestra disposición, a la distancia de un "clic", en lo que dura un tutorial, en una lectura...

La sabiduría no es tan fácil de adquirir. Intentemos el método de Dios:

1. Estudio de las Escrituras para conocer lo que Dios quiere para mi vida. Esther está preparando una entrada sobre cómo incluir el estudio de la Biblia en nuestros proyectos. Esther, ahora ya no te puedes escapar :-)

2. Estudio de la naturaleza para desafiar nuestra mente.

3. Servicio a los demás para dar propósito a nuestra vida.

Todo lo que añadamos sobre esta base será para enriquecer la mente y la vida de nuestros hijos.


¡¡Feliz homeschooling cristiano!!

jueves, 4 de enero de 2018

Contar bendiciones.Adiós 2017

Ya  se despidió otro año, con sus más y sus menos... pero un año, sin duda, repleto
de bendiciones.


Me reservo  este momento tranquilo para echar la mirada atrás y rescatar  todo  recuerdo  que merece ser mencionado; todo aquello que hoy deseo agradecer a Dios en relación a esta aventura que muchas compartimos.
Paso a ennumerar, pues, algunas de las cosas buenas que me han pasado este año y que agradezco profundamente a Dios:

Este blog nació hace ya casi un año. Llevaba tiempo rondándome en la cabeza, Dios sabe por qué...Y aunque soy muy perezosa para escribir, decidí vencer la pereza y ponerme a ello. Sabía que había un propósito para todo ello, pero no sospechaba que seria tan bueno. Dios sabe... por qué me seguia insistiendo aunque yo me resistiera.
El abrir el blog me hizo pensar en convocar un semana motivacional y de oración para mamás homeschoolers... Bueno, todas estas ideas me vienen cuando paso rato en oración, así que en realidad  sé que no son mías.
La semana de oración, gracias a mis colaboradoras, fue un éxito, y muchas mamás se fueron uniendo al proyecto durante la semana.  Fue una enorme bendición espiritual que nos unió mucho entre nosotras y que dejó serias secuelas... Tuvimos participantes hasta de Argentina!


Sí, el grupo  de whatsapp temporal, que debía durar una semana, continuó hasta el día de hoy. Debo dar gracias a Dios por este grupo, porque es una fuente de bendciones, apoyo y cariño inagotables.
El grupo me ha permitido encontrar mamás preciosas que lidian las mismas batallas que yo y que se aferran a la misma esperanza en un Dios que nos sostiene en nuestras dificultades y que también se goza en el apoyo que nos brindamos unas a otras. A algunas mamás ya las conocía, pero a otras las he descubierto  a través de este grupo. Todas ellas son maravillosas. El orar por sus preocupaciones cada día y saber que ellas me tienen también a mí en sus oraciones ha sido una experiencia única. Juntas hemos crecido, hemos superado baches, tristezas, compartido alegrías, experiencias...GRACIAS A TODAS DE CORAZÓN Y A DIOS POR PONEROS EN MI VIDA.

 Este año se me fue  a Madrid mi compañera de batallas  y coautora del blog Rebeca Gavín... ¡¡cuánto la echo de menos!!! Pero mirando atrás, agradezco a Dios por este par de años que me ha regalado al tenerla cerca, poder hacer planes juntas, reunir a nuestros hijos en proyectos comunes, preparar los encuentros de Homeschooling, orar juntas mientras paseábamos, compartir nuestros bajones y animarnos mutuamente. Seguimos en la brecha, volando en las las del aire...aunque  estemos un poco más lejos ¿verdad, Rebeca? Todavía nos queda mucha tarea por delante...

El  2017 me trajo una gran alegría: mi hijo  mayor fue admitido en la Escuela Superior de Arte y Diseño de Alicante (EASDA), después de superar los dos exámenes requeridos y sin necesidad de homologar su titulo de High School.Agradezco a Dios porque a día de hoy está motivado y trabajando de forma seria y responsable, y obteniendo  además muy buenas calificaciones.  Se cierra pues, con final feliz,una aventura  que comenzó hace 11 años y que,  a pesar de la incertidumbre de la últim etapa, Dios ha llevado a buen término, abriendo puertas insospechadas...de nuevo nos llevó sobre sus alas desafiando al viento contrario y llevándonos a una isla de paz, aunque no exenta de nuevos retos.

Paloma, Esther y Rebeca, de izquierda a derecha

2017 fue un año de encuentros y reencuentros; encuentros con personas que sólo conocía virtualmente, como mi querida Paloma Estorch, a la que pude conocer en persona en Biocultura, hace apenas mes y medio. También pude conocer a toda su familia (encantadores), y ella a la mía. Un encuentro precioso.

Reencuentros con mamás homeschoolers que hacía mucho tiempo que no veía, como las mediáticas Ketty Sánchez y Laura Mascaró,a las que tuve el privilegio de tener en casa en momentos distintos de este mismo año. Un placer total... cuánto se aprende de vosotras!

En febrero de 2017 también tuvimos en Sagunto nuestro tercer encuentro de Homeschooling cristiano, gracias a Patricia, que nos prestó muy amablemente su casa. Allí nos dimos cita muchas  de las familias del grupo de whatsapp que antes he mencionado. Tuvimos talleres y compartimos experiencias. Fue un momento entrañable también de encuentros y reencuentros... una alegría verte allí, Irene. Gracias a  todos los que colaborasteis: Rebeca,Mery, Loida, Maijo, Patri y Jero...y las que hicisteis el esfuerzo de venir aunque el pronóstico del tiempo era para echarse para atrás.
Maijo de cuentacuentos en el encuentro de febrero


Agradezco un año más de paz y protección de parte de Dios al permirtime disfrutar de las clases con mi hijo de 12 años, Sergi. En realidad estudiamos y aprendemos los dos; investigamos juntos y desarrollamos proyectos como el del PAN, que nos ocupó casi todo el último trimestre del año. Fue un éxito y dio mucho de sí... ya os contaré.

Este curso también comenzó clases de fútbol dos días a la semana, con lo que está feliz y además con tres amigos de la iglesia... un lujo total.

En fin, agradezco sobre todo porque Dios estuvo ahí, siempre infundiendo ánimos, dándome nuevas energías, ayudándome a superar miedos e inseguridades, y supliéndome de fuerzas para cada tarea que me enconmendó, como mi participación en el Camporé de Exploradores, que fue una "currada"impresionante, pero valió sin duda la pena todo el esfuerzo y  el tiempo empleado en ello.Por cierto, me encantó
veros a algunas de vosotras, aunque fuera fugazmente ( Raquel, Miri,  Lara, Patri...).

Con la seguridad de que "hasta aquí nos ayudó Jehová"(1Sam 7,12), me presento confiada y tranquila ante este nuevo año 2018, sabiendo con certeza que Dios nos llevará en sus alas y con él "haremos proezas" (Salmo 60,12), otra vez.